Tu próxima tele podría venir en dos “piezas” y, si los fabricantes quieren, tendrá todo el sentido del mundo

Echa un vistazo a la foto que encabeza este artículo. Se manejo de uno de los nuevos televisores QLED de Samsung expuesto en un entorno vivo (vamos, no hay Photoshop ni retoque), al que hay conectado una Xbox One, un Apple TV y un decodificador de Movistar+. Seguro que pronto hay poco que te pira la atención: no hay cables visibles (y no, siquiera van por detrás de la hormaza). Si lo pudieras ver de perfil, asimismo te sorprendería ver que la pantalla está pegada a la hormaza como si de un cuadro se tratase. ¿Y los cables? ¿Y la “ventilación”?

Del panel del maniquí que te mostramos tan sólo salen dos cables: el de comestibles y uno propietario de Samsung. Ambos cables bajan por una canaleta que los oculta hasta el armario que se puede ver a la izquierda. No se aprecia en la foto porque está tapado, pero el cable “invisible” de Samsung es de fibra, fino, transparente y por él pasa toda la información al televisor. El panel, luego, puede “pegarse” a la hormaza casi por completo gracias a una cabalgadura peculiar.

Captura De Pantalla 2017 02 13 A Las 19 51 22 Cable de “Conexión invisible” de Samsung: éste, próximo al cable de comestibles, es el único cable que va directamente al panel de las nuevas QLED

El “cerebro” de la tele, un dispositivo independiente

Samsung Qled One Connect Samsung One Connect: el “cerebro” de las nuevas QLED va en un dispositivo independiente, al que se conectan todos los cables

Pero volvamos al armario de la izquierda. En él se aloja el serio “cerebro” del televisor: le llaman Samsung One Connect y tiene forma de decodificador, pero en verdad en su interior está la CPU y todos los demás componentes que necesita el televisor para funcionar. También actúa como “hub” de conexiones: a él van conectados todos los dispositivos de los que hablaba el principio, y de él sale el cable “invisible” con destino a la pantalla.

En las nuevas QLED, por un costado está el panel y, por otro, el One Connect (el “cerebro” de la tele), como si se tratara de un ordenador

Aunque Samsung ha apostado por esta “caja” adicional para su nueva estría de televisores QLED, en verdad llevan desde 2013 ofreciendo distintas opciones de One Connect y probando diferentes estrategias. La Samsung KS9000 del año pasado, así como otros modelos de sus gamas altas, incluían una cajita denominada Samsung One Connect Mini, que simplemente actuaba como una caja de conexiones (con HDMIs, USBs y entrada de antena, por ejemplo).

Samsung One Connect Mini Ks9000 El One Connect Mini de la Samsung KS9000 era simplemente una “caja” de conexiones

Aunque nunca fue demasiado conocido, en 2015 asimismo llegaron a entregar un One Connect Box Evolution Kit, que permitía que televisores de 2013 y 2014 tuvieran un mejor rendimiento y pudieran utilizar la misma interfaz (mando a distancia incluido) y Smart TV que el de los modelos que acababan de venir al mercado. En el caso de aquel maniquí concreto, por ejemplo, con la potencia añadida las teles ya tenían suficientes capital para reproducir vídeos de YouTube en 4K.

¿Por qué entonces estamos en pleno 2017 hablando de esto? Porque por primera vez Samsung utiliza esto como argumento en la promoción de su nueva reproducción de televisores QLED. ¿Su razón? Gracias a esto y su nuevo cable son capaces de ofrecer la experiencia sin cables que algunos añoramos. Pero los televisores modulares podrían tener todavía una anciano razón para existir si los fabricantes apostaran de verdad por ellos.

No sólo Samsung: asimismo Xiaomi y LG

Lg Signature Cpu

Samsung no es la única marca que lleva un tiempo experimentando con poco similar, y es que es natural que vayamos viendo alternativas de este tipo cuando cada vez más los fabricantes están apostando por hacer los televisores más finos. Los nuevos televisores LG Signature de este año llevan una especie de “mesita” que tiene función de sistema de sonido y, aunque LG no lo especificó en su presentación, se encargan de toda la conectividad, de la CPU y del resto de componentes. Si no fuera así, difícilmente podrían conseguir esos 3 mm de corpulencia de los que presumen.

Como puede hallarse en el vídeo de montaje que han publicado recientemente, de la pantalla sale un único cable que va directamente al sistema de sonido que, a su vez, recibe el resto de conexiones:

La obsesión de los fabricantes por ofrecer las teles más delgadas y las mejores experiencias “sin cables” hacen que cada vez veamos más televisores en dos “piezas”: la pantalla y el “corazón” independiente

Quien no lo oculta, sino que más correctamente presume de ello, es Xiaomi: durante el CES presentó el Mi TV 4, un televisor de 4,9 mm en su parte más flaca que incluye una mostrador de sonido independiente. La mostrador de sonido no sólo se ocupa del audio, sino que a ella van todas las conexiones y toda la parte electrónica del televisor. Ésta se conecta al panel con un Mi Port, un único cable propietario por el que pasan todos los datos.

Mi4tv La Mi TV Bar es la que lleva las conexiones: a la pantalla en sí sólo va un cable, el Mi Port, encima del de comestibles

“El diseño de TV modular separa de forma inteligente la placa base y el sistema de sonido de la pantalla, y por tanto permite actualizaciones de la placa base independientes”, explican en el sitio web de Xiaomi. Los modelos 3 (2015) y 3S (2016) ya utilizaban un sistema similar, pero hasta ahora el fabricante chino no había incidido en ello como una delantera.

Tiene sentido, pero los fabricantes tienen que cumplir su parte

Sí, sé lo que alguno puede estar pensando: “otro aparato más a meter en el salón, como si ya hubiera pocos”. Y ese alguno tiene toda la razón: no deja de ser un dispositivo independiente que, en el caso de Samsung, no tiene una funcionalidad específica adicional. LG y Xiaomi al menos te incluyen el sonido, poco muy necesario cuando hablamos de teles muy delgadas y sin posibilidad física de ofrecer un buen audio.

Sin confiscación, este diseño “modular” tiene sus ventajas. Desde el punto de perspicacia de la estética, hace que ocultar los cables sea mucho más sencillo (tan sólo hace desliz uno entre pantalla y “cerebro”) y permite que los paneles parezcan cuadros, “pegados” a la hormaza como si así lo fueran. Fuera conectores por la parte trasera del panel y fuera cables colgando.

Captura De Pantalla 2017 02 13 A Las 19 19 33 A la izquierda, tele con cabalgadura convencional. A la derecha, tele Samsung QLED con cabalgadura pegada a la hormaza

Estos diseños por ahora se suelen ver sólo en los modelos de las gamas más altas de los principales fabricantes, por lo que no es extraño que las gamas medias y las gamas bajas todavía no dispongan de cajas de conexión similares. Supongo que será cuestión de tiempo: en cuanto las teles ultrafinas bajen de precio y lleguen a más gamas, seguramente veremos este tipo de módulos en modelos mucho más asequibles.

Pero la verdadera utilidad de que un televisor se componga de dos piezas separadas es lo sencillo que, siempre que los fabricantes quieran, pueden permitir que cualquier persona con un maniquí de unos abriles de decadencia pueda renovar, en anciano o beocio medida, sus funcionalidades. Y esto, en dispositivos caros que renovamos con muy poca frecuencia y especialmente ahora que hay tantos avances y cambios de un año para otro, puede ser poco a tener muy en cuenta.

¿Cada cuánto cambias de televisor? El ciclo de renovación es de muchos abriles y un televisor que lo “petara” en 2013 hoy ya está desfasado

Y si no que se lo digan a quien gasta ahora 2.000 euros o más en una tele y al año venidero le queda “desfasada”. Sin desliz de irse a tanto billete, para gamas bajas y medias asimismo puede ser útil. En mi caso, una Smart TV de matiz media comprada en 2013 se ha quedado totalmente anticuada en software (Netcast 4.5), potencia (aplicaciones que van a pedales) y conectividad (pocos puertos y versiones antiguas). La parte del software se puede solucionar comprando otro mecanismo adicional, pero ¿si lo solucionaras todo con un único módulo?

Si el día de mañana tu fabricante cambia el sistema operante de su Smart TV, la interfaz de sus menús, el mando a distancia e incluso introduce mejoras en el procesado de la imagen que sólo son posibles gracias a un aumento de capacidad del procesador, podría incluir todas estas novedades en una “caja” nueva que poder ofrecer a los poseedores de modelos de abriles anteriores. Que nadie espere que una puesta al día de este tipo vaya a hacer que su contemporáneo tele 4K vaya a convertirse en el futuro 8K (el panel sigue siendo el mismo), pero hay muchos otros componentes en un televisor que van mejorando cada año.

No sabemos si los modelos QLED de Samsung o los Signature (2017) de LG serán actualizables; Xiaomi ya ha confirmado que su Mi 4 TV sí lo será

Aunque, para que todo esto tenga sentido de verdad, los fabricantes tienen que ponerse las pilas y comprometerse a que sus teles sean actualizables durante X abriles. Ni Samsung ni LG se han pronunciado al respecto sobre sus modelos de 2017, aunque parece poco probable que sean candidatos a percibir una puesta al día de hardware en 2018 (si lo fueran, seguramente lo habrían anunciado por todo lo stop para dar tranquilidad a sus posibles compradores). Xiaomi sí lo ha confirmado, aunque sin dar más detalles sobre hasta cuándo. Para que los televisores modulares tengan sentido más allá de de la pura estética, hace desliz que los fabricantes se comprometan.


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