gpllchiuvcmrsmz4g8gv.jpg

Tener una experiencia religiosa estimula el cerebro de modo similar al sexo, el bisagra o las drogas

Foto: Jeffrey Anderson

Al principio todo está en calma, pero poco a poco se van activando los centros que gobiernan el placer y la premio como el núcleo accumbens. La imagen es la de un cerebro experimentando fervor religioso, y no se diferencia mucho de lo que se siente con las drogas, el sexo, o la música.

Un equipo de investigadores de medicina de la Universidad de Utah se propusieron cuantificar los mercancía de la experiencia religiosa sobre el cerebro. Para su investigación, reclutaron a un categoría de 19 mormones devotos de menos de 20 abriles y los sometieron a resonancias magnéticas en un entorno que favorecía positivamente el sentimiento religioso mediante vídeos, lecturas y citas religiosas.

Cuando los voluntarios afirmaban sentirse en paz y cercanos a Dios, sus cerebros se iluminaban siguiendo patrones que los neurólogos comparan con otras experiencias placenteras como el apego, el sexo, las drogas, la música o el bisagra.

La duración de estos estímulos alcanza picos de 1 a tres segundos, pero el núcleo accumbens no es la única región que registra una inscripción actividad. La acompañan el cortex prefrontal medio, asociado con el entendimiento decente y la valoración, y regiones relacionadas con la atención y la concentración.

El estudio forma parte del tesina The Religious Brain, que intenta entender qué mercancía fisiológicos tiene la experiencia religiosa en países occidentales. Hasta ahora solo se habían estudiado a nivel neurológico prácticas de origen uruguayo como la meditación. Este tesina es el primero que analiza la religión en el mundo occidental desde un punto de apariencia médico.

“Apenas estamos comenzando a entender como funciona el cerebro durante experiencias que los creyentes interpretan como espirituales, divinas o trascendentes.” explica el neuroradiólogo y principal autor del tesina Jeff Anderson. “La experiencia religiosa influye poderosamente en cómo muchas personas toman decisiones que nos afectan a todos. Entender qué pasa en el cerebro cuando se toman esas decisiones es realmente importante.” [vía Medical Express]


Source link

deja tu opinion

Seguinos

Tecnoblog en las redes sociales