Samsung Galaxy S8+, review completa. Análisis con características, precio y opiniones

Nos volvemos a encontrar siete abriles luego, en todo este tiempo he estado analizando ininterrumpidamente muchos teléfonos, de demasiadas marcas, orígenes y niveles, pero la sinceridad es que los Galaxy S siempre se me habían escapado. Fue un placer conocer adecuadamente al teléfono que cambiaría la historia de Samsung, como lo es ahora encontrarme con el mejor teléfono del mercado.

Así, sin notas ni argumentos, me permitís que delante que no hay cero mejor en diseño y tecnología que este Samsung Galaxy S8+, creo que poca familia discutirá conmigo sobre esto, y si lo intenta tiene las de perder. Sí, hace un par de semanas pensaba que esto era bastante perfecto, pero me han desmontado teorías y opiniones con este nuevo Galaxy.

Lo mismo en fotos que en persona, a veces tengo la sensación de tener un concepto entre manos, poco hermoso y aventajado a sus días, pero en su uso descubrimos con facilidad que es un sujeto creado por el ser humano, así que no faltan detalles a mejorar, imperfecciones y extrañas decisiones. Con este observación vamos a conocer todo lo posible al teléfono – cámaras, asistentes virtuales, rendimiento – y lo que supone su venida a las tiendas. Vamos con el vídeo:

En esencia todos los teléfonos parecen el mismo, había que hacer poco diferente, poco que volviera a estimular este ‘aburrido’ mercado

A fin de cuentas estamos delante un teléfono móvil de viso incorporación del año 2017, esto es lo intrascendente que podíamos esperar de Samsung tras el problemón que se encontró meses a espaldas con el Note 7. No solo tenía que hacernos olvidar ese episodio, todavía tenía que enamorarnos en un decorado apático: todo parece inventado y las mejoras incrementales terminan aburriendo al más entusiasta.

El Galaxy S8 no es tan revolucionario en su forma de funcionar, como en su aspecto: tengo claro que sus curvas van a dominar el universo móvil esta temporada, al menos hasta la venida del próximo iPhone. Apple y su icono lo tienen complicado para mejorar significativamente esto en los diferentes apartados más importantes.

Galaxy S8+, especificaciones técnicas

Samsung Galaxy S8+
Dimensiones físicas 159,5 x 73,4 x 8,1 mm (173 gramos)
Pantalla Super AMOLED 6,2 pulgadas
Resolución 2.960 x 1.440 píxeles (529ppp)
Procesador Qualcomm Snapdragon 835 o Exynos 8895
RAM 4GB

Memoria 64GB (microSD hasta 256GB)

Versión software Android 7.0
Conectividad LTE Cat 16 (1000/150 Mbit/s), USB Type C 3.1
Cámaras Cámara de 12 megapíxeles. Cámara exterior de 8 megapíxeles
Batería 3.500 mAh
Precio 909 euros
Otros Sensor de Iris y ritmo cardíaco, carga inalámbrica, resistor IP68

Un diseño que juega en otra ajonje

En el mundo de los teléfonos, más alto parece una de las únicas opciones de progresar, pero en los últimos dos abriles hemos estado comprobando que las marcas han conseguido meter pantallas mayores en el mismo espacio. El caso más extremo lo teníamos en el Mi Mix, una pantalla coloso en un tamaño todavía aceptable, pero por debajo han ido llegando propuestas mucho más prácticas como el LG G6. Ahora es turno de Samsung para mejorar lo bueno que ya tenía en catálogo.

Galaxy S

Los teléfonos más panorámicos no son un investigación, es la forma de mostrar más información sin perder comodidad de uso

Conseguirlo a este nivel está en la mano del que crea e innova con los componentes, como es el caso de Samsung. De paso se pone de acuerdo con sus vecinos de LG para decirle al planeta que los teléfonos tienen que ser alargados. Sobre la extraordinaria pantalla, no me extiendo ahora, le dedicamos un apartado a su renovador formato, todavía hablaremos sobre la tecnología empleada.

Lo que en realidad hace Samsung con el Galaxy S8 es mezclar todas las tendencias más sonadas con éxito, ir un paso más allá: quita marcos, le da curvatura a los laterales y se carga el cogollo físico del exterior. En este proceso no se olvida de incluir los mejores componentes, siquiera obvia que el adjudicatario ya se ha acostumbrado a que su teléfono sea resistente al agua (IP68).

El teléfono se ha diseñado con cinco colores, en realidad adecuadamente elegidos: Midnight Black, Arctic Silver, Coral Blue, Maple Gold y Orchid Grey. A nosotros nos han dejado un Orchid Grey, que según la luz que le de cambia conveniente de tonalidad. Todos cuentan con el exterior en adverso.

La curva es por defecto, no hay opción plana

Hacemos una parada en la curva, es tan importante en el estilo de diseño de Samsung que para ellos ya no tiene sentido un Galaxy S “plano”. En esta engendramiento desaparece esa opción y seguro que habrá familia que no le gusta la idea, pero me parece natural que todo el esfuerzo se ponga en hacer poco diferente.

Comparativa Ahí tenéis el exterior del S8+ a escalera con respecto a un S7 edge, un LG G6, y el iPhone 7 Plus. Sobran las palabras

Hay que buscar la ingenio de Samsung para combinar cristal y metal de forma que parezca un único sujeto, cero químico y con una calidad de construcción superior. Sobre el papel es muy resistente por la utilización de la protección Gorilla Glass 5 en su exterior y en su trasera. Luego están las teorías que dicen que un teléfono sin redondeces es más duro, que es la que defiende LG. Yo me creo que es resistente, pero en la mano parece conveniente frágil, conveniente expuesto.

Puede ser la cosa más bonita del planeta que si luego no sienta adecuadamente en la mano, hemos perdido la porción de los puntos. Pues en este sentido es sobresaliente, al ser compacto y al sobrevenir redondeado cada parte posible. Viene de serie con dos aspectos negativos: atrae-huellas y es muy resbaladizo. Recomiendo manguita.

Sobre tamaños, estamos delante su variable más alto, la Galaxy S8+ con 6,2 pulgadas. De un plumazo nos hace olvidar al Note 7: es la mejor alternativa posible que podía exponer Samsung. Valorar esto es poco muy personal, pero prefiero el maniquí más pequeño, y me parece que este mismo S8, con pantalla de 5,5 pulgadas hubiera sido todavía más cómodo y manejable, pero parece que han querido proseguir dimensiones cercanas al S7 y no hacer poco más pequeño.

Al ser tan suspensión no se llega adecuadamente a la zona superior con una mano, eso es poco con lo que podemos comportarse y global a muchos teléfonos, pero lo que sí es positivo es que es poco más íntimo. Repito, es resbaladizo, pero muy cómodo de coger y maniobrar con él, incluso en personas con las manos pequeñas.

Los recadero de grosor están a la izquierda y demasiado en lo alto, lo están por dejar espacio al cogollo dedicado a Bixby, lo que a veces causa que nos equivoquemos a la hora de descabalgar el grosor. Es tan importante el asistente de cara al futuro del software de Samsung, que le han creado un cogollo físico (ya están encontrando la forma de usarlo para otras cosas).

Boton Frontal Ni pista de recadero, el exterior es todo pantalla. En su circunstancia hay un sensor de presión y una mostrador de navegación que se dibuja en pantalla cuando hace errata

Demasiados utensilios en la zona superior del exterior: hay un LED (RGB) para notificaciones y estados, el escáner de iris que se divide en dos partes al utilizar infrarrojos, y la cámara exterior de 8 megapíxeles.

Terminamos con el diseño de la zona de la cámara, estéticamente queda adecuadamente que los cuatro utensilios traseros – cámara, flash sensor de huellas, sensor cardíaco – estén colocados en simetría, y sobre todo destacamos que no hay ninguna deformidad. Al controvertido sensor de huellas le dedicamos unas palabras un par de puntos más delante.

Adiós al cogollo exterior

Era el paso ulterior si quieres que el exterior sea tan íntegro como el del Galaxy S8, y es poco que vamos a ver replicar en muchos teléfonos en los próximos abriles – ya había, solo digo que lo convertirá en poco natural -. Pues eso, que el cogollo físico desaparece del carta y nosotros no lo echamos de menos, la verdad.

Ahora tenemos los recadero de navegación en pantalla – personalizables – que encontramos en multitud de teléfonos Android, con la particularidad de que hay un sensor de presión en la zona central, todavía una feedback en forma de trepidación. La pulsación está muy conseguida, Apple demostró que poco así era posible con su Taptic Engine.

En lo que respecta al funcionamiento, creo que es incluso más rápido de usar que el cogollo del S7. En su disposición en el teléfono se me queda un poco debajo, pero es poco a lo que me he ido acostumbrando. El problema gordura está en que no hay circunstancia para el sensor de huellas.

Sensor de huellas: posición poco intuitiva

cosas El sensor de huellas va a la espalda, mucha polémica con su ubicación. Tenemos ranura para tarjetas microSD, carga rápida de la casa, y en el paquete de negocio vienen un par de adaptadores para arriesgar con microUSB y USB-Type C

Desaparece el cogollo, desaparece el sensor. Lo han puesto en la parte trasera, como hace LG y otros muchos. Lo discutible en sí no es la posición trasera, es que es pequeño, está muy suspensión y puntual al flanco de la cámara: nos equivocamos muchas veces a la hora de poner el dedo y manchamos la lupa de la cámara.

El sensor de huellas reconoce gestos: se puede descabalgar la mostrador de notificaciones con él

Todos los rumores apuntan a que Samsung habría buscado la forma de colocarlo bajo la pantalla, pero esto era poco muy complicado de hacer tan pronto y la alternativa trasera habría sido una alternativa intermedia. Me lo creo y me averiguo si conseguirá esto Apple con su próximo teléfono. Si no te gusta el sensor de huellas, hay dos alternativas que no pueden funcionar a la vez:

  • el sensor de iris: se estrenó en el Note 7 y parece ser el más seguro de los métodos. El escáner funciona rápido cuando nos acostumbramos a arriesgar con la distancia correcta, incluso cuando hay poca luz ya que tira de infrarrojos. Pero no lo uses a pleno sol, no funcionará adecuadamente al precisar que tus luceros estén adecuadamente abiertos. Nos cuentan que con quevedos todavía descompostura conveniente.

  • el agradecimiento facial: esta opción es nueva, y más simple ya que funciona con la cámara exterior, cosa que nos limita conveniente si la oscuridad es importante. En buenas condiciones se muestra conveniente rápido, pero es acomodaticio de engañar con una simple fotografía.

La pantalla domina el exterior del teléfono

La pantalla es más incorporación, igual que ocurre en el LG G6. Ese es el principal cambio que nos encontramos en esta engendramiento, y viendo que esas dos marcas apuestan por ello, tardaremos poco tiempo en ver que otros le siguen los pasos. Si no le siguen el rollo a Samsung, siquiera habrá demasiado problema: se venderán tantos millones que los desarrolladores y creadores de contenidos sabrán adaptarse (Google siquiera los dejará de flanco).

Collage

Ser más incorporación no implica ser más alto, aunque esas 6,2 pulgadas nos estén liando un poco. Nos hemos acostumbrado a calcular a las pantallas por la distancia que marca la diagonal entre esquinas opuestas, pero si estiramos mucho el teléfono en su parte más larga, ese número crece conveniente. En la maña mantenemos el pancho de un Galaxy S7, con un espacio extra en mérito.

Sí es cierto que en menos espacio hay más pantalla, pero esto tiene más que ver con la capacidad de Samsung para eliminar marcos en todos los laterales posibles, que por hacerla más incorporación. Este trabajo de miniaturización y disminución de espacios muertos es impresionante. Lo vimos en pequeño medida en el LG G6 y en el Mi Mix, pero es que aquí se juega encima con la curvatura de la misma.

La mejor pantalla que podemos encontrar en un teléfono es larga, pero se puede usar con una mano

Con los móviles empezamos a entrar en el selección de formatos que llevamos abriles encontrándonos en monitores, portátiles, incluso tablets. ¿Interesa más cuadrado o más panorámico? Pues depende de gustos y usos, todavía de que haya contenido y aplicaciones que saquen provecho de las nuevas proporciones.

La método dice que el consumo de contenidos multimedia, o juegos, es más agradable en pantallas panorámicas, a mi me gusta más así: desde que estoy usándolo, rara vez me apetece cambiar al iPad o al portátil para ver vídeos, me parece que aquí los veo con más calidad y comodidad. Al tratarse de un dispositivo al que no le pedimos tener multitud de ventanas al mismo tiempo, creo que la nueva proporción terminará siendo maña.

¿La aprovechan las aplicaciones? No demasiado, el alargamiento no inventa una nueva forma de usar el teléfono, ni aporta poco singular en el uso – mostrar más información sobre lo mismo, eso sí -. Algunas aplicaciones están adaptadas, otras no, poco que todavía pasa con los vídeos: Netflix y Amazon están trabajando en servir los contenidos en este formato.

¿Es más incómoda de usar? No, al mantenerse el pancho de pantalla podemos usarlo con una mano sin veterano problema. Es poco que todavía ocurre con el LG G6, que he podido usar más tiempo, y doy fe de que mantiene comodidad, añadiendo más espacio para la información. Entre estos dos, me parece poco más atento de usar el LG, será por sus formas cuadradas, o por dar la sensación de ser más robusto, menos resbaladizo.

Super AMOLED a la última

Pantalla Nina

Entendido el formato, vamos a conocer la tecnología empleada. La pantalla está concebida con lo postrero en paneles Super AMOLED, con una resolución nativa de 2.960×1.440 píxeles y una densidad de 530ppp. Siendo más concretos con el formato de pantalla comentado en el punto antecedente, se negociación de un panel 18.5:9 (el LG G6 es 18:9).

La pantalla es el 84% del exterior, el protagonista tajante del teléfono: los contenidos flotan

Esto no es una utensilio profesional en la que los colores se tengan que mostrar de forma ideal, pero se agradece que al beneficio de la calibración que Samsung quiera darle, se pueda conseguir resistir a los mejores niveles. En reproducción sRGB y brillo – cercano a 600 nits – está en el primer puesto de los teléfonos Android, de hecho está certificado para reproducir contenido HDR. Como los últimos iPhones, todavía cumple con el habitual DCI-P3.

Como hablamos en el análisis del LG G6, hay mucho represión que hacer con esto del HDR en el móvil: en realidad no se pueden cumplir con sus especificaciones con lo que se necesita en este tipo de estándares, pero la industria quiere que esté ahí, en nuestros bolsillos. Con ello se pretende presentar mejor el colorido y contraste en cada estampa, utilizando para ello las capacidades dinámicas de los paneles, como arriesgar con el brillo frame a frame.

Siendo muy exigentes con Samsung, encontramos que la pantalla AMOLED no es mucho mejor que la que ya teníamos en un Galaxy S7, pero a nosotros nos parece perfecta para la ocasión: contraste espectacular, altos niveles de brillo que nos dejan ver el teléfono sin problema en exteriores y colores muy llamativos que podemos alterar un poco en configuraciones.

¿La mejor pantalla para verla en FullHD+?

Comprendo que es una medida para mejorar el rendimiento y la autonomía, pero no, gracias, prefiero que mi teléfono funcione al mayor de sus posibilidades. Aunque está adecuadamente tener la opción, nunca se sabe si nuestras micción van a cambiar en determinadas circunstancias.

Nologo Vale, lo que hay en medio es un Galaxy S7 edge, pero quería enseñaros que ya no hay logo de Samsung en el exterior, como veis a la izquierda. A la derecha el Galaxy S diferente, siete abriles han pasado

Me explico mejor, el teléfono viene de serie funcionando con una resolución efectiva de 2.220 x 1.080 píxeles, poco así como un Full HD para la ocasión. Eres tú el que tiene que cambiar esta opción, o adecuadamente lo hará el sistema o las aplicaciones cuando consideren necesario. La opción más incorporación es WQHD+, que son 2.960×1.440 píxeles.

La simpleza de líneas lo hace mucho más elegante y sofisticado que el S7, por no sobrevenir no hay ni logo ‘Samsung’ en el exterior

Existe un modo inferior de resolución llamado HD+ que pérdida hasta los 1.480 x 720 píxeles. Todo esto está montado pensando exclusivamente en mejorar el consumo de hilera, que no es el apartado más espectacular del nuevo Galaxy.
¿Te preocupan los toques accidentales en la pantalla? Mi experiencia es conveniente buena, Samsung ha trabajado para que los laterales curvados no se muestren torpes en su actividad.

No tengo dudas, esta es la mejor pantalla del mercado en un dispositivo móvil – que yo haya probado, claro -, está integrada de forma imponente en un teléfono que a día de hoy no tiene rival en sofisticación y diseño. En cuanto al nuevo formato, me parece un paso interesante, a seguir, pero siquiera es ninguna revolución.

Sobre el tinte rojo de pantalla, que no se reproduce en mi mecanismo, hay una solución en forma de actualización.

Nuevo Exynos, no noto la crecimiento

Más complicado que nunca establecer valoraciones del hardware empleado sin tener en cuenta el nuevo software de Samsung, pero primero vamos a conocer un poco mejor a los ingredientes. Creo que todo el mundo sabe que Qualcomm y Samsung han trabajado juntas en el hardware que llevan los S8, eso le ha cubo una superioridad importante en el mercado.

Nos pueden contar que el Snapdragon 835 está concebido con tecnología de fabricación de 10nm, que es un 27% más rápido y un 40% menos comilón, pero en la maña la cosa no se nota demasiado. Es así, y todavía lo es con el caso que nos ocupa, el Exynos 8895.

Circuito

Está claro que si pagamos este dineral por el mejor teléfono del mercado, todavía queremos lo más original adentro de él, así que no seré yo quien se queje, es más, lo valoro por lo importante que puede ser para el futuro del teléfono – optimizaciones, actualizaciones -. Otra cosa es opinar la verdad, y en la maña, no hay una alivio significativa si tienes un Galaxy S7, ni siquiera vas a disfrutar más la experiencia Android que si tuvieras un OnePlus 3 o un Nexus.

¿Van las aplicaciones por detrás del hardware? No noto en el día a día la ‘increíble’ crecimiento de los Exynos o Snapdragon

De hecho no es ni siquiera el teléfono más potente del mercado, en el conjunto de sus especificaciones: tiene 4GB de RAM cuando hay otros que ya llevan más, y la memoria interna arreglado es de 64GB – UFS 2.1 -, todavía doblada por otros teléfonos. Hay que opinar que seguimos contando con ranura para tarjetas microSD, gracias Samsung.

El teléfono es rápido con el sistema, aunque siquiera es la personalización más fluida que me haya enemigo. También lo es con cualquier aplicación quisquilla que queramos cargar, no hay problema con esto. La sinceridad, en mis manos, es que siquiera había problema con el Snapdragon 821 del LG G6, así que no me volvería alocado con las diferencias, a menos que me cobren mucho más por ellas.

Benchs

Obviamente en benchmarks la cosa sí se nota. Este nuevo Exynos es un monstruo a la hora de trabajar con múltiples tareas, su musculoso está en los ocho núcleos de los que dispone, con los que barre al resto de soluciones del mercado. El pero de siempre está en que la mayoría de cosas que se hacen en un teléfono tiran de un único núcleo, y ahí el rey es el iPhone 7 y su corazón de cuatro núcleos a mucha velocidad: creo que Apple sigue sabiendo optimizar mejor el conjunto.

En este punto alguno me podría opinar que valoro mucho el teléfono de Apple, apartado por apartado, y lo suelo comentar en ‘análisis Android’. Pues sí, me parece que Apple trabaja el conjunto de forma estupenda, es su musculoso. Donde está un paso por detrás, en mi experiencia, es en el software: Android ha evolucionado demasiado en los últimos dos abriles, es una delicia ver cómo de completo es el sistema – posibilidades, personalización, flexibilidad -, a pesar de que no esté tan optimizado.

Volviendo al panorama Android y competidores con hardware similar: donde sí se pueden desplegar diferencias es en el trabajo descriptivo, ahí la nueva GPU Mali – y la Adreno 540 – son significativamente más potentes que lo que hay en un Snapdragon 821. Se podrá notar en juegos muy exigentes que tengan que resistir, o en el uso del teléfono con sinceridad aparente.

Rend

No me interpretéis mal, me encanta el hardware estimado y hay mucho potencial, pero me gustaría que se notara de alguna forma, aunque sea en autonomía, que no es el caso. También entiendo que hay cosas menos visibles pero muy exigentes, como el desempeño que tiene con la cámara o la aparición del accidental DEX.

Para los más puntillosos, comentar que nuestro maniquí, el que lleva Exynos, es levemente mejor en pruebas que el que cuenta con el hardware de Qualcomm. Dicho sea de paso, el teléfono no parece sufrir nunca ningún tipo de problema relativo a calentamientos, poco que ya consiguieron con los Snapdragon 820, pero que fue un dolor de habitante con los 810.

Dos auriculares inalámbricos a la vez

Entrando en temas de conectividad vemos que Samsung aquí no tiene lagunas. Lo más atractivo es el soporte de Bluetooth 5, del que os hablamos con veterano detalle aquí. En esquema, presume de veterano rango, velocidad y la posibilidad de conectar dos auriculares inalámbricos a la vez.

La conectividad en el Samsung Galaxy S8, independientemente de si su chipset es Exynos o Snapdragon, va a ser difícil de aventajar: LTE Cat 16, WiFi ac de doble lado o el citado Bluetooth v 5.0 (2Mbps). Tampoco se olvidan del soporte ANT+, un puerto USB Type-C, NFC, Samsung Pay, o todas las tecnologías de sede (GPS, Galileo, Glonass, BeiDou).

Coche Amarillo La crecimiento en diseño es alto y se nota, en hardware interno todavía existe, pero yo no la noto tanto. El que tenga un Galaxy S7 edge sigue teniendo un asteroide. Gracias a CranioDsgn por dejarme sus coches

Samsung, conservadora con la autonomía

Ya os lo contamos en el apartado de la pantalla, pero os recordamos que el teléfono puede cambiar la resolución con la que está trabajando para mejorar la autonomía. Mi tiempo de prueba no da para florituras, así que desde el minuto cero he estado jugando con el teléfono a tope de posibilidades, que me parece que es lo natural que hay que hacer con él: aprovecharlo como merece.

La hilera de nuestra interpretación es de 3.500mAh. Podemos opinar que es la principal diferencia con el maniquí ‘pequeño’, que lleva 3.000mAh. Con el episodio del Note 7 lo que parece seguro es que el control de calidad de las mismas es mayor, podemos estar tranquilos.

Siempre me gusta echar un ojo en la red a las experiencias que van teniendo usuarios que llevan más tiempo con el teléfono, ya que esa es la única forma de conocer en realidad su rendimiento. La sensación normal, que comparto, es que no hay una gran mejoría con respecto a S7 edge (3.600mAh).

Samsung ha jugado muy seguro con la hilera, tamaño conservador y ninguna revolución con la autonomía

Hay más superficie de pantalla y píxeles que impulsar, y para eso está la nueva tecnología hardware – 10nm, OLED – y software – optimización -, pero siquiera se consigue revolucionar en este aspecto. Bien podrían sobrevenir optado con densidades y formas más complejas, incluso un volumen más pancho, pero parece que Samsung aquí no quería juegos.

Lo dicen los benchmarks, todavía la experiencia que estamos teniendo: un día dándole conveniente batalla – unas 5 horas la pantalla encendida – nos coloca por debajo del 15% en el contador de hilera a la hora de cenar. Si en la trayecto usas mucho la cámara, especialmente en vídeo, ese monograma la podemos dar por muerta.

Negro El ‘Always On Display’ es tan útil como comilón, si tenemos exigencia de sujetar poco más con el teléfono vivo: desconéctalo y cambia la resolución de pantalla

Oficialmente se dice que hace 16 horas continuas de vídeo, 67 horas de música, o una navegación de 14 horas con un uso fósforo de WiFi y LTE. Samsung asegura que todavía será más resistente al paso del tiempo, poco que nos parece muy positivo de cara al ciclo de vida que suele tener un teléfono: la nueva hilera se degrará un 5% el primer año, por un 20% en el caso del S7.

A mi me gusta mucho usar el ‘Always-on display‘ para estar “notificado” sin encender el teléfono, pero soy consciente de que esto gasta conveniente hilera, a pesar de ser tecnología OLED. Apagarlo y arriesgar con resoluciones inferiores nos estira conveniente la autonomía, hablamos de un 10% al final del día.

Como en el S7, los nuevos S8 utilizan la tecnología de carga rápida de la casa emplazamiento ‘Adaptive Charging’, que está relacionado con el Quick Charge 2.0 de Qualcomm. No es la más rápida, tarda una hora y tres cuartos en rellenar el teléfono; con media hora tenemos el 50%. Un apunte, llevo tres abriles usando teléfonos con carga rápida, ya me eduqué a cargar más veces durante el día, supongo que no seré el único.

Un punto a destacar es la continuidad en la carga inalámbrica en los dos S8, que es muy cómoda en determinadas circunstancias: si no queremos tanta ligereza, lo vamos a estar usando y el cable nos incomoda. Funciona tanto con Qi como PMA y Samsung promete en un futuro cargadores tan rápidos como el cable. Lo siento, no he podido probar cero de esto.

Sinceramente, pocos teléfonos serán recordados por marcar diferencias en este aspecto, el que quiere poco más competente tiene que mirar a aquellas soluciones en las que meten muchos mAh, o adecuadamente comprar fundas con hilera adicional. Resumen: a cargarlo por las noches, o a hacer cargas rápidas más veces durante el día.

Auriculares de calidad, de serie

Akg Los auriculares AKG que vienen de serie ofrecen mucha calidad, es un punto a patrocinio del S8. Aprovecho para enseñaros la pantalla del teléfono desde el adjunto, la curvatura la hace visible

Primero vamos con el altavoz, colocado en la zona inferior, como es habitual. Es en realidad una oportunidad perdida por parte de Samsung para hacer poco mejor, poco en la andana del postrero iPhone: usar el auricular superior para divulgar una segunda fuente de sonido y crear una especie de ‘sonido estéreo’.

Vale, suena conveniente adecuadamente y es más potente que en el Galaxy S7 o en el LG G6, pero teniendo en cuenta que es un teléfono tan ideal para consumir multimedia, estarían adecuadamente unos altavoces mejores. Puestos a pedir, hubiera sido inteligente usar el buen hacer de Harman Kardon – ahora de Samsung – para mejorar este aspecto.

Turno para la salida de auriculares, que ofrece una fantástica calidad a través del conector; seguimos valorando que sigue presente en la zona inferior del teléfono.

Los auriculares son AKG, aquí sí han trabajador la adquisición de Harman. Otro punto para Samsung al incluir una mecanismo que es significativamente mejor que cualquiera de las que nos regalan teléfonos de viso incorporación. Son tipo in-ear y están valorados en 100 dólares – eso dicen -, ofrecen micro.

TouchWiz progresa adecuadamente

Para gustos colores, pero la sensación que tengo con TouchWiz desde tiempos inmemorables es que molesta más que ayuda, como casi todas las personalizaciones. Puedo opinar que incluso resta puntos en el integral, conseguidos con méritos por otros apartados como el diseño o la pantalla. Normalmente sobran muchas aplicaciones redundantes, incluso es ineficiente, o al menos menos intuitivo que el Android que propone Google.

Bixby

Entiendo que Samsung quiere ofrecer personalización y diferencia, pero cuanto más cerca estemos del Android principal, mejor irán las cosas. Esto es lo que han hecho en este “TouchWiz 2017”: aproximar muchos comportamientos, accesos y funcionalidades a la forma en la que lo hace el Android de Google, cualquiera que llegue de un Nexus o un OnePlus, se sentirá más cómodo.

TouchWiz es más atún que nunca, pero este no es el teléfono para los puristas de Android

En cuanto al diseño de la interfaz, pues no podemos opinar otra cosa que está muy trabajado, es muy consistente y enormemente personalizable, sin duda tiene cosas que otorgan mucha personalidad al teléfono. Pero lo siento, de nuevo me silencioso con Material Design: ya me he acostumbrado a la forma de hacer las cosas de Google.

Aplicaciones propias sigue habiendo a montones, algunas haciendo lo mismo que hacen las de Android, pero ahí están y algunas son conveniente buenas: muchas herramientas Edge que aprovechan el borde de pantalla, la completa captura de pantalla, el Always On Display, o la presentación en aplicaciones en pantalla partida. Esto postrero Samsung lo lleva a un punto que no consiguen otras personalizaciones: podemos hacer ventanas flotantes, cambiar su tamaño, recortarlas, o acaecer a modo ancho.

Se me hace irrealizable hacer un observación pormenorizado de TouchWiz, pero sí quiero destacar cosas como los gestos que implementa para hacer cosas importantes. En la pantalla de inicio no hay un cogollo para ir al cajón de aplicaciones: hay que hacer un aire alrededor de en lo alto o alrededor de debajo en medio de la pantalla.

Hay que comentar que Microsoft mete mano aquí – paga – e incluye un buen catálogo de serie: Skype, Excel, World, OneDrive o Powerpoint. De los 64GB del teléfono, el sistema ‘Android 7.0 Nougat’ y las aplicaciones de Samsung se comen 16GB.

Comienzo descafeinado para Bixby

Bixbybis

Nos quieren hacer entrar en el mundo Galaxy al presentarnos resultados de búsqueda en su tienda o en su colección de fotos. Soy pesado, pero prefiero Play Store y Google fotos. Tampoco entrevista el delegado diferencial en Bixby, el asistente que se estrena en el teléfono y está todavía a medio cocinar y definido al inglés y el coreano. Mejor usar Google Now y los servicios asociados.

Los más antiguos recordarán que Samsung ya jugó con asistentes de voz: S-Voice en el S3

La pantalla Home de Bixby aparece de dos formas, o adecuadamente pulsamos su cogollo dedicado, o nos movemos alrededor de el primer escritorio a la izquierda. Pero en realidad está pululando por el teléfono y conforme esto crezca estará más presente: quieren que cada bono táctil se puede hacer con un comando de voz.

Ahora mismo parece conveniente potente en el tema de agradecimiento de imágenes, llamado Bixby Vision: mediante inteligente químico reconoce utensilios en nuestras instantáneas y nos los relaciona con Internet, mandándonos a tiendas como Amazon, o bancos de imágenes como Pinterest.

Otra parte importante de TouchWiz que no hemos podido probar en este observación es la interfaz rediseñada para convertir el equipo en un ordenador, gracias al sistema DeX. Ojalá pronto podamos echarle el mitón de una forma más seria (hicimos una toma de contacto), es poco que puede condicionar la nota final en software.

Pantalla larga, aplicaciones que se adaptan

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Samsung ha hecho un buen trabajo con esto, inicialmente. La mayoría de aplicaciones importantes, como ocurría con el LG G6, se adaptan a las nuevas proporciones (18.5:9). En el caso de que no, podemos forzar en un menú a que aprovechen todo la pantalla arreglado.

Los contenidos escalables no tienen demasiado problema, pero los vídeos y fotos poco más ya que deben estar creados para la proporción si no queremos ver dos buenas franjas negras (las fotos y vídeos que hace el teléfono no lo aprovechan). Aplicaciones como YouTube están ya preparadas para mostrar el contenido lo mejor posible.

Le pongo muchas pegas al conjunto, pero lo valoro como importante, simplemente me parece que está un paso por detrás de la ejecución de la parte hardware, que es magnífica. Será muy interesante conocer la crecimiento de Bixby, ya que esto no es un investigación pasajero.

Sobre actualizaciones, no queremos poner la sal en la herida, pero Samsung no es especialmente rápida con esto ya que quiere personalizar y poner todo a su modo antiguamente de divulgar al mercado. Para los que quieran Android O, pueden esperar fácilmente unos seis meses desde que lo veamos aparecer en dispositivos Nexus. Ojalá me equivoque.

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Prefiero una cámara excelente a dos notables

La teoría más o menos la teníamos clara, os explicamos todo lo que sabía sobre la cámara del Galaxy S8 en el momento de su presentación. Ahora vamos a platicar de pruebas, pero antiguamente de entrar en quehacer hay que buscar que esta alternativa se porta adecuadamente en cualquier circunstancia: es una cámara tan rápida como segura.

Samsung ha trabajado en esta puesta al día el procesado de imagen, con estupendos resultados

Los ingredientes hardware son prácticamente los mismos que en el Samsung Galaxy S7, lo que rápidamente nos lleva a pelar el conservadurismo. Pero hay avances en la forma en la que funciona el sistema, y la verdad, la calidad en todo caso es sobresaliente, no pienso volverme alocado en atizar la posible errata de innovación.

Todo el que sigue este mundillo de cerca sabe que hay un teléfono creado por Google que más o menos establece la remisión en cámaras: Google Pixel es el que mejor opción de sensor lleva y mejor se porta cuando se marcha la luz. Es caro, difícil de conseguir, y no es tan rotundo como nuestro Samsung.

Camara2

¿Por qué platicar de Pixel ahora? Los coreanos han tomado prestada una idea muy interesante de ellos: el sensor de 12 megapíxeles del coreano realiza varias imágenes a la vez, de forma transparente al adjudicatario, para unirlas de forma inteligente y conseguir la mejor toma. Fotografía computacional en el S8, con una sola lupa, que dicho sea de paso cuenta con una transigencia máxima f/1,7.

En el teléfono de Google esto es una opción que entra en estampa con el modo HDR+, en el de Samsung siempre funciona. Creo que donde más ha mejorado el teléfono es en las tomas con poca luz, y eso es trabajo de software por parte de Samsung. A plena luz del día es difícil encontrar diferencias con el Galaxy S7: tenemos poco más de detalle – o menos suavizado por software -, conveniente rango dinámico, con unos colores atractivos y menos exagerados. Peca un poco de contrastar las imágenes, que se ven geniales en la pantalla OLED, pero pierden poco de garbo en un pedagogo.

Sigue contando con el sistema de enfoque más rápido – Dual Pixel -, no se le escapa un sujeto en movimiento o cambios rápidos de estampa. Curiosamente las mejores imágenes que registra, con 12 megapíxeles, se toman en formato 4:3, que es muy diferente al formato de pantalla.

Interfaz Camara

En mi inventario de teléfonos con mejores cámaras, el Samsung sigue estando en la mejor posición yuxtapuesto al iPhone, los dos saben hacer las cosas adecuadamente sin complicar (Pixel puede conseguir más calidad, pero no es tan completo). Si en circunstancia de disparar sin pensar demasiado queremos controlar más las cosas, todavía hay una opción Pro conveniente competente: tocamos velocidad, ISO, vaivén de blancos, fijar en RAW o enfoque.

Hablando de interfaces, la del teléfono es al mismo tiempo completa y acomodaticio de usar, por no platicar de lo rápido que funciona todo, tanto en activación como en la compacto de los contenidos. Una cosa que no me gusta es que el modo vídeo esté solapado con el de foto, me hubiera gustado más unos controles y pantallas dedicados (no veo el formato hasta que no le doy a fijar), ya que el vídeo es uno de sus puntos fuertes.

Como a mi es poco que no me interesa cero, no voy a entrar demasiado en añadidos. Comentar que tenemos filtros, mercancía o pegatinas, los hay para hastiar y están integrados en la interfaz principal.

Ejemplo1 Espectacular, lo mismo te hace un macro de calidad que te recoge escenarios abiertos con detalle. El S8 tiene una cámara todoterreno, haya luz, o no haya, en foto o en vídeo
Ejemplo2 He tomado la misma foto de portada del artículo con la cámara del S8, si la retocara un poco prácticamente me valdría para ilustrarlo. Todas las fotos las tenéis en las galerías a tamaño completo, a continuación:

Grabando vídeo, ligera alivio

Curioso, pantalla ultrapanorámica y ningún modo de vídeo que nos permita fijar en ese formato

Samsung ofrece una máquina de fotos muy completa en espacio escaso, pero todavía de vídeo. La estabilización de imagen del sensor Sony es muy buena, a lo que hay que añadir un sistema electrónico de estabilización por parte de Samsung, arreglado incluso en modo 4K.

La capacidad máxima de compacto que tenemos es 4K a 30 imágenes por segundo (48 Mbps), si bajamos a 1080p los frames pasan a ser 60 (28Mbps). Si queremos modos de incorporación velocidad, hay que irse a 720p, donde tenemos unos espectaculares 240fps.

El tiempo de compacto mayor es de diez minutos, poco que vemos que sí ha cambiado con respecto a S7, donde no había restricción. Por lo demás las cámaras son conveniente similares en el modo vídeo. Miento, el sistema EIS de estabilización no se podía usar en 4K en el S7, el enfoque maquinal todavía nos parece mejor.

La cámara exterior sí evoluciona

El cambio principal en las cámaras viene en el exterior, ahora pasamos a tener una mecanismo de 8 megapíxeles, que obviamente recoge fotos y vídeos más nítidos, pero todavía mejor enfocados gracias a un sistema maquinal que no es muy frecuente en estas soluciones.

Ganamos en casi todo, encima de ser tomas más aprovechables por tamaño, todavía funciona mejor cuando la luz es complicada. También ayuda que lleva una lupa con una transigencia f/1,7.

La nueva calidad de la cámara permite que sea usada como uno de los sistemas de autenticación del teléfono. A la hora de fijar vídeo todavía hay una alivio significativa, con la posibilidad de registrar en formato QHD.

Entre los diferentes modos y mercancía que nos ofrecen, me flama la atención tanto el “wide selfie” como el modo selectivo de enfoque, que nos permite crear cierto aspecto de profundidad con el desenfoque.

Frontal

Lo mejor, hasta que lleguen dos cámaras

Tenemos las cámaras que podemos exigirle a Samsung en un terminal de viso incorporación, así que todos tranquilos, pero todavía sabemos que los coreanos terminarán usando configuraciones dobles en algún momento, y eso supongo que será con el Note 8. Sinceramente, prefiero que me den esto ahora, a un investigación con dos cámaras de pequeño calidad, o a medio cocinar.

De las tres principales opciones con doble cámara que tenemos en el mercado, tenemos que recapacitar que LG pasa conveniente de sumar la información de los dos sensores, así que poca fotografía computacional por ahí. Apple y Huawei sí tiran por ese camino, que creo que es el que tomará Samsung cuando nos ofrezca esta posibilidad.

El Galaxy S8 va a estar una buena temporada reinando entre los teléfonos más conocidos, pero estoy seguro de que el próximo iPhone dará una reverso de tuerca en este apartado, por no platicar de un próximo Pixel 2: Google está muy comprometida en mejorar por software las cámaras móviles.

La opinión de Xataka

Si tuviéramos que imaginar el teléfono consumado para 2017, sería poco parecido a este Galaxy S8: la pantalla más impresionante del mercado, acompañada por una cámara magnífico; hay una alivio en diseño que parecía irrealizable sobre lo enseñado en LG G6 y Mi Mix, todo ello siendo encima tan resistente y potente como el que más. Estéticamente es el teléfono más deseable del mercado.

Final

No pararía de opinar bondades, pero todavía hay cosas que no lo hacen destacar más, o no hacen que el S8 sea un teléfono mejor: el software de la casa me parece peor propuesta que Android principal, nos presentan con demasiada importancia a un Bixby que está muy verde. También hay utensilios a los que le dan mucho adulación y están mal diseñados o voy a usar poco: sensor de ritmo cardíaco, iris o huellas.

Samsung se metió en los talleres con la idea de crear un producto que hiciera olvidar fallos del pasado, que mejorara significativamente al Galaxy S7. Ha conseguido demostrar de nuevo que es que el líder en el mercado Android, y tiene un armamento consistente para hacer cuota de mercado en la viso incorporación y sujetar la embestida del próximo iPhone.

Teniendo presupuesto este es el mejor Android que podemos comprar. Si me permitís la opinión, me gusta más el maniquí pequeño de S8

Hablo del iPhone por que hablo del mercado de teléfonos muy caros, que es donde que compite y donde más sofisticación y diferencia podemos encontrar. Es una sinceridad que el planeta – gracias a Dios – postura cada vez más por una viso media vitaminada que nos ofrece una experiencia parecida por la porción de precio – Huawei, OnePlus -. También está la inteligente opción de designar un flagship del año pasado, por ejemplo, el mismo Galaxy S7.

Si tienes un Galaxy S7, apuestas por esta marca y luego de sobrevenir docto todo esto crees que no te merece la pena cambiar todavía: posiblemente tu mejor momento llegue con el ‘posible Note 8’ a finales de año, será la respuesta actualizada al nuevo iPhone, con al menos todo lo que hemos conocido en este S8.

9,3

Diseño9,75

Pantalla
9,5

Rendimiento9,5

Cámara9,5

Software8,5

Autonomía9

A patrocinio

  • La pantalla es impresionante, lo mismo que su integración en el cuerpo
  • Diseño del futuro, calidad de construcción máxima con resistor al agua
  • Una de las mejores ‘cámaras móviles’, en cualquier circunstancia
  • Cámara exterior muy mejorada, con enfoque maquinal
  • Rendimiento al mejor nivel
  • Los auriculares AKG
  • La personalización Android ha mejorado

En contra

  • La ubicación del sensor de huellas
  • Bixby está a medio cocinar
  • Podrían sobrevenir colocado unos altavoces estereofónico
  • Conservadores con el tema de la hilera
  • El agradecimiento de Iris y cara no me termina de convencer
  • La cámara mantiene el nivel, no se han atrevido a duplicarla
  • Valoro la alivio pero sigo prefiriendo Android principal

El terminal ha sido cedido para la prueba por parte de Samsung. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.

En la realización del vídeo tenemos a Pedro Santamaría.

Agradecimientos a CranioDsgn por dejarme sus coches.

Más información | Samsung


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