¿Qué significa para todos nosotros que Estados Unidos abandone el Acuerdo de París sobre el cambio climático?

El domingo, Donald Trump anunció que iba a tomar la decisión final con respeto al Acuerdo de Paris sobre el cambio climático. El rumor de la salida de Estados Unidos se ha ido haciendo cada vez más resistente, pero hoy Axios acaba de anunciar que tiene dos fuentes internas de mayor nivel que confirman lo que todos nos temíamos: Estados Unidos abandonará el Acuerdo de París.

Trump, con su peculiar estilo de comunicación, acaba de confirmar que la decisión está tomada. Si se confirman nuestros temores, Estados Unidos se une a Nicaragua y Siria en uno de los clubs más pequeños: el de los países que, contiguo al Sahara Occidental, no forman parte del acuerdo. ¿Qué significa todo esto para todos nosotros?

Trump vs París: la historia de un sinsentido

Bill Nye Has A Great Response To Trumps Outrageous Statements About Climate Change

Para entender el impacto de la salida de Estados Unidos del Acuerdo, hemos de entender en qué consiste el Acuerdo y por qué Trump quiere abandonarlo. Lo que descubriremos es que, sorprendente, París no obliga a casi nulo a Estados Unidos, pero abandonarlo puede ser la peor novedad de la división.

El Acuerdo de París fue, sobre todo, un cambio de concepto en las negociaciones internacionales sobre el cambio climático. La experiencia del protocolo de Kioto (un acuerdo que fue harto más angurriento de lo que parecía) fue desastrosa, pero contribuyó a que aprendiéramos algunas lecciones sobre lo que se podía alcanzar con un tratado de este tipo.

Lo que el Acuerdo de París hace contra el cambio climático

Precisamente por eso, París que podía parecer menos angurriento que Kioto, era una útil mucho más disruptiva. “Solo” se centraba en dos cosas fundamentales: la transparencia y el compromiso pudoroso.

Por un banda, apostaba por usar luz y taquígrafos a un mundo que hasta entonces era muy anfibológico: una pulvínulo de datos pública, por estándares de medición comunes y por mecanismos de comprobación que hicieran esas estadísticas fiables.

El Acuerdo de París no obliga a Trump: es una reto por la transparencia y un compromiso sabido contra el cambio climático

Por el otro, establecía una serie de objetivos (circunscribir el aumento de la temperatura mundial “muy por debajo” de los dos famosos grados, conseguir un escena de emisiones cero y ayudar a los países pobres con la transición energética e industrial) y repartía entre todos la responsabilidad de cumplirlos (de una forma que nadie se sintiese presionado).

Pero no establecía regulaciones de casi ningún tipo. Como explicaba David Roberts, la CMNUCC aprendió que si hay poco que puede frenar el cambio climático eso son “la percepción pública y la presión de grupo”. Nos daba un dominio de charnela indeterminado y nos exhortaba a empujar en la dirección correcta.

No es una valor ambiental, es un mensaje político

Trump

Entonces, si el Acuerdo de París no obliga en casi nulo a Estados Unidos, ¿el hecho de que se fuera tendría algún impacto para el resto del mundo? Puede parecer contraintuitivo, pero sí que lo tendría.

Primero, porque Estados Unidos renunciaría oficialmente a su responsabilidad en la lucha contra el cambio climático. Eso no sólo conlleva renunciar a su papel en la consecución de los objetivos mundiales (con las posibles consecuencias en política ambiental), sino que renuncia incluso a la transparencia.

Trump quiere mandar un mensaje a todo el mundo: EEUU se sitúa al ganancia de los esfuerzos climáticos

Y con el historial de la administración Trump con los datos científicos, sería una pésima novedad. No sabremos que estará haciendo uno de los grandes pesos industriales del mundo.

Y segundo, porque toda la regulación climática internacional se zócalo en un encaje de bolillos táctico en el que todos los países ceden en algunas cosas para conseguir otras. Si el gobierno norteamericano decide dinamitar el compensación que hay detrás del Acuerdo, puede tener consecuencias catastróficas.

Lo crucial ahora es la respuesta del resto del mundo

Eso es lo verdaderamente crítico. Como hemos conocido, adentro del Acuerdo de Paris, Trump podría hacer lo que quisiera sin exponerse a una sola beneplácito. Es proponer, desaguarse del acuerdo no iría sobre políticas concretas, iría sobre el mensaje que quiere propalar al mundo.

Y un mensaje que sería muy claro: Los Estados Unidos de Trump creen que el cambio climático no existe, que están convencidos de que es un invento de sus enemigos y que no sólo no va mover un dedo por combatirlo, sino que va a hacer todo lo posible por impedir que el resto del mundo lo combata.

Así que, de confirmarse, solo queda esperar que la respuesta de la comunidad internacional sea la que acaba de lanzar la ONU por boca de António Guterres, su Secretario General: “El cambio climático es innegable. La actividad climática es imparable. Las soluciones climáticas ofrecen oportunidades que son inigualables”. El futuro de los esfuerzos climáticos depende de que sea así.


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