Qualcomm y Ford se traen entre manos una tecnología que cambiará tu forma de conducir

Qualcomm estuvo en esta nuevo fiera del CES 2018 anunciando como siempre novedades de todo tipo. La poderosa compañía californiana cuenta con un importante despliegue de proyectos, muchos de los cuales estamos viendo ahora materializados en anuncios que han tenido oficio en estos días. Entre ellos, está el que se trae entre manos con Ford y que persigue cambiar la forma en la que conducimos de cara a un futuro próximo. Ni más ni menos.

C-V2X (Cellular Vehícle-to Everything) es una tecnología que permite que las personas y los distintos instrumentos de una ciudad compartan información entre sí. Usando tecnologías inalámbricas avanzadas permite que los vehículos se comuniquen directamente con otros vehículos (V2V), dispositivos peatonales (V2P) e infraestructuras viales, como señales de tráfico o zonas de construcción (V2I). Estas comunicaciones pueden tener adicionalmente oficio con o sin público de red o cobertura, lo que significa que la transmisión de la información importante está siempre garantizada incluso en momentos críticos.

Qualcomm y Ford son conscientes de las posibilidades tan grandes que tiene una plataforma así y de su importancia de integración con la conectividad 5G -los vehículos habilitados para C-V2X tendrán que ser compatibles con cualquier dispositivo con soporte 5G para que la comunicación fluida (y rápida) exista-, por lo que hace unos días anunciaron su acuerdo de relación para “acelerar la transformación de los coches conectados […] así como la billete de ambas empresas en las próximas pruebas de la tecnología Cellular Vehícle-to Everything (C-V2X)”.

Esto significa que ambas firmas estarán trabajando por ayudar a que este sistema de comunicación avance de la forma más rápida posible y podamos departir de pruebas piloto exitosas en un futuro no muy alejado en vehículos, ya sean o no de la compañía de Míchigan.

Imagina ir conduciendo y que un transporte más destacado te avise de que pronto vas a encontrar un obstáculo en el camino, dándote así más tiempo para prepararte o incluso cambiar de ruta. Un peatón que lleva su teléfono móvil encima podría cursar señales a los vehículos, destacando su ubicación coetáneo para que los automóviles lo detecten. Incluso los semáforos podrían informar a los coches con C-V2X que se dirigen en dirección a una intersección que ha ocurrido un azar o emergencia. Todo perfectamente comunicado y conectado para que nosotros mismos o nuestro automóvil autónomo se pueda anticipar a nuestros movimientos mientras nos desplazamos sobre cuatro ruedas (o dos).

La primera opción comercial C-V2X de Qualcomm, el chipset Qualcomm 9150 C-V2X, se retraso que esté acondicionado comercialmente en la segunda fracción de 2018 y podría ser presentado en vehículos de producción en 2019. El futuro, como ves, está mucho más cerca de lo que piensas.


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