los resultados de la sonda Juno revolucionan nuestra forma de mirar el gigante gaseoso

Estamos descubriendo “un Júpiter completamente nuevo”. Así de contundentes han sido desde la propia agencia espacial norteamericana, los primeros datos que nos está enviando la sonda Juno están haciendo que emerja una imagen nueva, más precisa, del planeta más grande del Sistema Solar.

Una imagen que incluye un difícil y caótico ambiente con tormentas de más de 1400 kilómetros de diámetro como no se habían gastado nunca en el universo que hemos conocido, campos magnéticos descomunales y auroras que no acabamos de entender.

Las tormentas de los polos de Júpiter

Cada 53 días, Juno inicia un alucinación desde el polo septentrión al polo sur con sus ocho instrumentos apuntando directamente al coloso fluido. Eso no solo es una cantidad descomunal de datos, sino un montón de oportunidades para conocer en profundidad uno de los planetas más misteriosos de nuestro vecindario.

Tormentas del tamaño de la Tierra, campos magnéticos descomunales y misteriosas auroras: así es el Júpiter de Juno

Los primeros resultados se acaban de publicar en Science y no dejan empleo a dudas: los polos son un ambiente caótico de tormentas inmensas que no tienen cero que ver con las de Saturno, cuya enorme tormenta con forma de hexágono nos parece ahora un empleo tranquilo, regular y controlado.

Estas tormentas del tamaño de la Tierra están densamente agrupadas y presentan muchas incógnitas sobre cómo se han formado, sobre su estabilidad y sobre las diferencias entre polos. Sin ir más acullá, además hemos descubierto una nubarrón de unos 7.000 kilómetros de diámetro encima del polo septentrión que nos tiene totalmente despistados.

Más sorpresas desde Juno

Snip 20170526095305

Además, la sonda de la NASA ha conseguido mediciones del campo imantado del planeta que nos dibujan un campo el doble de intenso de lo que esperábamos (y 10 veces más válido que el campo más válido que hemos opuesto en la Tierra).

aur

También hemos podido observar con detalle las intensas (y preciosas) auroras de Júpiter y, aunque en este tema todo es aún muy preliminar, todo parece indicar que funcionan de forma diferente en Júpiter que en nuestro planeta. O sea, que es poco que vamos a tener que estudiar minuciosamente.

Nos queda un año para sacarle todo el néctar posible a Juno antiguamente de que el 20 de febrero del año que viene la sonda se sumerja entre los velos gaseosos de planeta coloso.

Diane Brown, encargada del software de Juno, cerraba su rueda de prensa con una frase con la que no puedo estar más de acuerdo: “Ha sido un largo viaje hasta Júpiter, pero estos primeros resultados ya demuestran que el viaje ha merecido la pena”.


Source link

deja tu opinion

Seguinos

Tecnoblog en las redes sociales