LG V30, análisis: opinión, precio y características

Analizamos el LG V30, el teléfono de gradación ingreso con el que LG afronta la segunda fracción del año 2017. ¿Será suficiente para plantar cara a Samsung, Apple y Google en el segmento más stop del mercado flagrante?

En algún momento de su vida, el preceptor Martínez Ares escribió de su puño y grafema las siguientes palabras:

Metamorfosis, tiempo nuevo,
nos yerro todo por hacer,
miedo, ¿quién dijo miedo?
No queda falta que perder.

El significado de la grafema, honestamente, falta tiene que ver con el exploración que prosigue a estas líneas. Pero si me preguntasen qué supone —y puede asistir a suponer— el V30 para sus padres, creo que no habría mejores palabras para describirlo.

Como Los Cobardes promulgaron en el Gran Teatro Falla, el V30 es una metamorfosis, el aparición de un tiempo nuevo y, sobre todo, el arraigo de unos ideales alejados del miedo a perder.

Nada tiene que ver este producto con los cuerpos de piel y las piezas móviles de abriles anteriores. La época de los extraños experimentos ha llegado, a Dios gracias, a su fin. Ahora es el momento de conquistar el momento a colchoneta de calidad, refinamiento y prestigio; y el V30 es, precisamente, una primera muestra de ese propósito.

Amor a primera paisaje

Desde el primer momento en el que tocas el V30 te das cuenta de que poco ha cambiado en LG. Detalles tan simples como la simetría horizontal o el leve reflexivo que muestra la zona trasera cuando la luz incide sobre ella son solo algunas pequeñas muestras del mimo que la compañía ha puesto en el diseño y la construcción de este teléfono.

Estéticamente parece tomar inspiración del Galaxy S8, aunque sin la curvatura de la pantalla y con una trasera mucho mejor resuelta. Las cámaras traseras llaman menos la atención y el disertador de huellas dactilares se sitúa en un oficio mucho más propicio y accesible. Si no fuera por la presencia de los logotipos (B&O y LG), la parte trasera del V30 sería digna de un museo.

Además de ser una bella estancia de hardware, el V30 es asimismo un producto muy cómodo de usar. La ligera curvatura de la zona trasera, el tamaño entero del teléfono y la ubicación de instrumentos le convierte en un producto utópico para la mano. Es ergonómico, se agarra con facilidad y el feeling que transmite su construcción está, sin duda, al nivel de los mejores. Como diría Dumbledore, diez puntos para LG.

A esta cuidada estética y refinada construcción hay que sumar el buen rendimiento que ofrece este teléfono. El V30 es, sin duda, uno de los productos que más rápido funciona y que mejor fluye. En el ecosistema Android, solo el Pixel 2 XL de Google y el OnePlus 5T se sitúan por delante (por razones obvias).

No importa si realizas tareas sencillas o eres un sucesor severo. El teléfono contesta como se prórroga, y eso es siempre poco positivo.

Lo mismo sucede con el audio, donde LG ha hecho un gran realce desde el momento en el que este producto vio la luz. La asociación con B&O y la integración de un DAC más renovador le sienta de maravilla al V30. La experiencia musical de este teléfono es increíble.

Un par de detalles rápidos sobre el sonido:

  • El fabricante incluye un par de auriculares B&O en la caja del producto. Su valencia teórico es superior a los 100 euros. Cualitativamente no son increíbles, pero superan con creces a los auriculares que otros fabricantes incluyen en las cajas de sus teléfonos.

  • A través de los altavoces las diferencias con otros productos del sector no son tan palpables. La experiencia es buena, pero no muy diferente a lo que ya hemos podido ver en otros teléfonos de gradación ingreso.

Los detalles marcan la diferencia

Cuando compites en el segmento más stop del mercado, los detalles cobran una relevancia increíble. Ocurre con los automóviles, con la cocina y, cómo no, asimismo ocurre con los teléfonos móviles.

Este V30, pese a ser el mejor teléfono que LG ha fabricado en varios abriles, parece acaecer dejado a espaldas algunos de esos vitales detalles que tanto influyen en un producto de gradación ingreso. Los casos más importantes:

  • Pantalla. El panel OLED del V30 es, a simple paisaje, ingenioso. Mejor en algunos sentidos que el del Pixel 2 XL (fabricado asimismo por LG). No obstante, si se observa detenidamente, se pueden detectar algunos errores en la calibración de la pantalla y un voluble tinte garzo cuando se observa el panel desde ciertos ángulos. Ninguno de estos problemas se puede asistir a encasillar como “problema muy grave”, pero su presencia es incómoda cuando los productos de la competencia (Samsung) no presentan este tipo de errores.

  • Software. Aunque está acertadamente optimizado, su estética es proporcionado criticable. En pocas palabras: heterogeneidad de interfaces, dudoso elegancia y algunos detalles proporcionado infantiles.

La escasa atención a detalles esencia asimismo afecta a la cámara. LG ha montado un setup maravilloso: lentilla muy luminosa (f/1.6), una aplicación fantástica y múltiples modos de disparo y impresión de vídeo. El problema, en cambio, está en el sensor, cuyo tamaño es notablemente último que el de otros teléfonos de su categoría.

Como resultado, las fotografías en condiciones de mengua brillantez son, generalmente, peores que las capturadas por sus rivales. El nivel de ruido es superior, la cantidad de luz captada es último y el procesado, en un intento por ocultar el ruido, acaba con parte del detalle de la imagen. Pixel 2 XL, Galaxy Note 8 y iPhone X están, sin duda, un peldaño por delante de LG en este sentido.

Mención exclusivo merece la segunda lentilla del V30, que cuenta con una último distancia focal y, por consiguiente, es capaz de alcanzar un longevo campo de visión. En algunas situaciones, este sistema resulta de gran utilidad. No obstante, tras acontecer unos días usando este teléfono, he de examinar que el teleobjetivo 2x que ofrece la competencia resulta más práctico en el medio y prolongado plazo.

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Un par de disparos finales sobre la cámara del V30:

  • Nada de modo retrato. El teléfono de LG es uno de los pocos teléfonos de gradación ingreso que no ofrece modo retrato. Samsung, Google, Apple y Huawei sí lo hacen. Incluso productos de precios inferiores ya comienzan a valer este tipo de sistemas. Resulta preocupante que LG no lo haya acogido aún.

  • Gran macro. El V30 es capaz de encauzar a distancias muy cortas, poco que otros teléfonos de gradación ingreso no siempre ofrecen. Muy útil para hacer fotografías en modo macro.

El extremo aspecto a comentar sobre el V30 es la autonomía, que toma su colchoneta en la escuadra de 3.300 mAh que LG ha montado en el interior del teléfono.

Sin asistir a ser increíble, esta es capaz de ofrecer una buena autonomía de forma consistente. Es suficiente para asistir al final del día y hacer uso del cargador rápido o del sistema de carga inalámbrica.

Conclusión

Sobre el V30 se pueden promulgar multitud de adjetivos positivos. Es bello, esbelto, cómodo y veloz. Su voz es dulce y su estética es impecable. La metamorfosis de la que hablábamos al principio es, sin duda, mucho más que un hecho.

Pero, como asimismo comenté a lo prolongado del texto, los detalles —o la yerro de atención a ellos, mejor dicho—, cobran una exclusivo relevancia en los productos de ingreso gradación. Quien invierte 899 euros en un teléfono prórroga obtener siempre la mejor experiencia de uso, ya sea en una captura fotográfica o en la simple reproducción de un vídeo.

El V30 hace muchísimas cosas acertadamente, pero asimismo se deja en el camino algunos detalles importantes. Los errores de la pantalla, el insípido rendimiento de la cámara fotográfica o la dudosa estética de su software son algunos de los mejores ejemplos de esa yerro de atención al detalle de la que el fabricante todavía peca.

La única forma de exceptuar esta ligera inferioridad es mediante una agresiva descendimiento de precio, poco que Huawei sabe hacer muy acertadamente con sus gamas P y Mate. De lo contrario, Samsung y Apple le comerán la tostada por hacia lo alto mientras que otros como Huawei, Xiaomi y los modelos previos de las dos grandes le comen la tostada por debajo.


Pros

  • Diseño y construcción. El V30 es uno de los teléfonos más bellos y cómodos de usar de 2017.

  • Audio. El sistema diseñado por LG es utópico, aunque su impacto a través de los altavoces es último de lo esperado.

  • Rendimiento. Aunque sin asistir a la excelencia del Pixel 2 XL o el OnePlus 5T, el V30 rinde como un campeón.

Contras

  • Pantalla. El OLED del LG V30 es poco mejor que el del Pixel 2 XL en algunos aspectos, pero sigue siendo inferior a lo que Samsung ofrece a día de hoy en sus productos (y en los de otros).

  • Cámara. La gran transigencia f/1.6 no sirve de falta si el sensor y el procesado no están a la cima. No está en el mismo peldaño que Samsung, Google y Apple.

  • Software. Estéticamente es muy mejorable. Hay heterogeneidad y se echa en yerro poco de mejor elegancia.


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