El Essential Phone llegó al mercado entre bombos y platillos. Liderado por el mítico y polémico Andy Rubin, este teléfono pretendía dar un desvío de tuerca a lo que la mayoría de fabricantes del ecosistema Android han ofrecido hasta ahora. Pero tras conservarse a las primeras tiendas e iniciar su comercialización en selectos mercados, el cosmos que el sector se empeñó en hinchar no ha resultado ser más que una débil reto sin rumbo ni futuro.

Según el número de descargas de la aplicación de cámara del Essential Phone (adecuado en Google Play), el número de unidades vendidas y activadas sería cercano a las 50.000 unidades, un noticia que el sector tecnológico considera como incondicional fracaso.

50.000 unidades vendidas es correspondiente de fracaso en el sector tecnológico.

Hace escasas semanas, Essential rebajó agresivamente el precio de su teléfono, que ahora se puede encontrar por 499 dólares en Estados Unidos. Durante el Black Friday, la compañía intensificó la reducción aún más con una proposición temporal que redujo aún más el precio de saldo del producto.

Pese a la gran posibilidad con la que llegó al mercado, el Essential Phone ha tenido una escasa visibilidad en las principales plataformas de comercio. Algunos factores esencia:

  • De los cuatro grandes operadores estadounidenses, solo Sprint lo distribuye en sus tiendas.
  • A nivel completo, el número de mercados a los que ha llegado ha sido muy pequeño.
  • Escasa diferenciación respecto a los productos de otras marcas.
  • Campañas de publicidad de presupuesto ridículo frente a las inversiones de Samsung, Huawei o Apple.

A esta terrible situación hay que sumar las acusaciones a las que Andy Rubin se vio sometido hace un par de semanas, cuando salió a la luz la supuesta razón por la que el padre de Android abandonó Google en 2014. Todo apunta a una serie de “relaciones inapropiadas” con una de las empleadas de su sección.