IBM construye el primer disco duro impávido en un sólo átomo

Hard Drive. AP

Los discos duros son cada vez más pequeños. Hemos pasado de coleccionar torres feas apiladas unas encima de otras a sistemas minúsculos donde cerca de muchísima información. Ahora IBM acaba de romper la baraja superando todos los sistemas existentes. Con ustedes el primer disco duro en un solo átomo.

Lo primero que hay que aclarar es que este sistema de repaso y escritura de datos en un átomo es un examen, y luego aún es poco práctico, lo que no quita que sea verdadero. De hecho, simplemente con mostrar un ejemplo práctico de datos atómico, es sostener, órdenes de magnitud más pequeñas que las técnicas más avanzadas, ya es prácticamente ciencia ficción.

Para aquellos que no lo sepan, cuando hablamos de los átomos estamos prácticamente en presencia de la pelotón más pequeña de la materia que podemos manipular de modo confiable. Lo más parecido que teníamos a lo conseguido en IBM ocurrió el año pasado con el récord de densidad creando el primer disco duro que escribe los datos átomo a átomo.

En este caso los investigadores habían desarrollado una primera memoria que podía deletrear y inculcar datos a escalera atómica (hasta 80 terabits en un centímetro cuadrado), aunque no almacenaba positivamente datos en el átomo, los “movía” cerca de para formar patrones legibles.

De la teoría a la efectividad

Para iniciar debemos de murmurar de un hábitat químico, el Holmio. El isótopo estable 165Ho constituye el 100% del hábitat en la naturaleza. El metal es paramagnético, pero a medida que la temperatura disminuye se convierte en antiferromagnético y luego al sistema ferromagnético. El holmio tenía hasta ahora pocas aplicaciones prácticas, aunque se ha usado como catalizador en reacciones químicas industriales y incluso para la fabricación de algunos dispositivos electrónicos.

Hasta ahora.

Tal y como explican en el artículo publicado en Nature, los investigadores lograron encajar los datos en un solo átomo con la “ayuda” de este hábitat químico, el cual fue seleccionado correcto a su potente campo hipnótico creado por una gran cantidad de electrones no emparejados. Los electrones de Holmio y su proximidad a su núcleo dan a cada átomo más estabilidad de lo común y permiten que se use para acumular un solo bit de datos.

Un bit en este caso es la diferencia entre la orientación de un solo campo hipnótico del átomo de Holmio, y demostró ser inteligible como cero o uno. El equipo de investigación utilizó dos métodos para deletrear los datos, y los dos mostraron ser capaces de deletrear un sólo bit de datos de cada átomo individual, así como “reescribir” los datos girando los átomos en la orientación opuesta y congelándolos en su puesto. Según los investigadores:

Para demostrar la repaso y la escritura independientes construimos una estructura a escalera atómica con dos bits Ho, a la que escribimos los cuatro estados posibles. La inscripción estabilidad magnética combinada con lecturas y escrituras eléctricas muestra que la memoria magnética de átomo único es posible.

¿Por qué es importante?

Para que nos hagamos una idea, los investigadores de IBM dicen que los discos duros modernos utilizan aproximadamente 100.000 átomos para acumular un solo bit, por lo que acumular datos en el tamaño de escasamente un sólo átomo es obviamente un logro increíble.

Por supuesto y como decíamos, el resultado no servirá para que mañana podamos comprar un átomo de disco duro ni para implementarlo en los equipos domésticos, de hecho es muy probable que pasen primaveras ayer de ver implicaciones comerciales, pero sin ninguna duda se manejo de una nueva puerta a una tecnología de almacenamiento que hasta hace poco ni siquiera soñábamos con ella. [Nature vía TechCrunch]


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