Huawei P10: estudio, características y opinión

Con este movimiento igualmente contrarresta la desaparición de grandes novedades respecto a Mate 9, presentado en noviembre de 2016. El chip es exactamente el mismo: un Kirin 960 que arroja unas puntuaciones en Geekbench de 6.260 en el modo multi-core. Más que suficiente para igualar las nuevas propuestas de Qualcomm, Samsung y Apple.

Cuando el chip se lleva al extremo, eso sí, acusa un thermal throttling más pronunciado que el Mate 9. La explicación es sencilla: el tamaño es beocio y, por lo tanto, la superficie para disipar el calor es igualmente beocio. Esto aumenta el calor concentrado en el interior del dispositivo y obliga a compendiar el rendimiento mayor del SoC.

Afortunadamente, este thermal throttling solo aparece cuando el procesador trabaja a su máxima potencia durante un tiempo prolongado. Y eso solo ocurre en pruebas de rendimiento sintéticas como Geekbench. Ni siquiera en videojuegos exigentes es apreciable el thermal throttling. Por lo tanto, no hay carencia de lo que preocuparse.

El P10 usa la misma saco que el Mate 9. Pero, al menos por el momento, su rendimiento es poco inferior.

A lo que sí hay que prestar atención es a la fluidez caudillo del dispositivo. Comparado con el Mate 9 —recordemos: mismo chip, misma RAM y misma resolución—, el P10 funciona con menos soltura. Se aprecia especialmente en aplicaciones como Google Maps o haciendo scroll en Twitter/Facebook. ¿La razón? Casi con total seguridad, el software. Cuando nos hicieron entrega del P10, una plástico advertía del estado pre-release del mismo, poco que se sostiene con las actualizaciones que el teléfono ha recibido durante los últimos días.

¿Debería preocupar esta ligera inferioridad respecto al Mate 9? En invariable. No hay ninguna razón para que Huawei permita que su teléfono destino ofrezca un rendimiento inferior a su predecesor. De hecho, es más que probable que estos problemas queden resueltos cuando el teléfono salga a la saldo a lo amplio del mes de marzo.

Fotografía: Nicolás Rivera (Hipertextual).

Respecto al Mate 9, la cantidad de memoria RAM igualmente se mantiene constante: 4 GB con una interpretación premium de 6 GB. El almacenamiento, igualmente: 64 GB con opción de aumentar el espacio con una plástico microSD de hasta 256 GB. También se ofrece una interpretación de 128 GB en la reforma Plus.

La memoria interna, por otra parte, es muy veloz, superando en velocidades de lección y escritura a varios teléfonos de su misma escala. ¿En qué influye esto? En todo. Cualquier tarea implica, en veterano o beocio medida, lección y/o escritura en la memoria interna. Cuanto más rápida sea, mejor.

Tanto la autonomía como el sistema de carga rápida son increíbles. Uno de los puntos más fuertes del teléfono.

Lo mismo se puede proponer del sistema de carga. El P10 hereda la tecnología SuperCharge del Mate 9, que introduce hasta 22,5 vatios de potencia a través del puerto USB Type-C. Para dar contexto: teléfonos como el Galaxy S7 y el OnePlus 3 admiten 10 y 20 vatios respectivamente.

El sistema SuperCharge, por otra parte de compendiar los tiempos de carga, es muy inteligente en la diligencia de la energía transferida. La transferencia de 22,5 vatios de potencia aumenta el desgaste de la formación y el calor generado. Pero carencia de eso ocurre con el sistema SuperCharge: el P10, al igual que el Mate 9, mantiene una temperatura relativamente herido y el desgaste de la formación es beocio de lo esperado.

Fotografía: Nicolás Rivera (Hipertextual).

Una vez cogido el 100% de carga, los 3.200 mAh del P10 son una maravilla. Iguala en autonomía a teléfonos superiores como el iPhone 7 Plus, y supera a otros como el Galaxy S7 Edge o el iPhone 7. Todo un logro considerando la delgadez de su cuerpo y lo compacto que es el nuevo chasis.

El nuevo cuerpo, por otra parte, adopta una estética similar a la del iPhone 7, mezclado con un poco de P9 y OnePlus 3. El resultado es un teléfono muy sabido —por la influencia de estos tres modelos— pero, al mismo tiempo, muy atractivo. También es sorprendentemente cómodo de usar: el arqueo de pesos, la disposición de fundamentos, la simetría y el tamaño del teléfono son casi perfectos.

Si el P10 hubiese apostado por marcos más delgados e incluido resistor a agua (arreglado solo en la reforma Plus), el P10 sería consumado. Todo lo demás lo ejecuta a la perfección, incluyendo la atención a pequeños detalles como la firmeza de los recadero, la fusión del cristal con el chasis (cristal 2.5D) o el agarre del teléfono. Huawei ha hexaedro por fin con la tecla.

El P10 es una maravilla: atractivo, elegante, delgado, cómodo… La cinta de elogios a su diseño es infinita. Huawei por fin ha hexaedro con la tecla.

Y hablando de teclas, Huawei ha cambiado la ubicación del leyente de huellas dactilares. Ahora se encuentra bajo la pantalla, como los teléfonos de Samsung y el iPhone de Apple. El funcionamiento del sensor es consumado: rápido, válido y versátil. En su trayecto.

No es tan perfecta la forma en la que Huawei ha tramitado los recadero home, antes y multitarea en el P10. Existen dos opciones: recadero de software o gestos sobre el sensor de huellas dactilares.

  • Botones de software. La más tradicional. ¿Sus pros? Es sencilla de usar y la curva de estudios es nula respecto a otros teléfonos Android. ¿Sus contras? Reduce sensiblemente el espacio arreglado en pantalla.

  • Gestos sobre el sensor de huellas. Un toque para retornar antes, un toque prolongado para retornar a la pantalla principal y un deslizamiento adjunto para penetrar sobre la pantalla. ¿Sus pros? Aumenta el tamaño de pantalla arreglado y da utilidad al sensor de huellas dactilares, que ocupa espacio en el situación primero. ¿Sus contras? La curva de estudios respecto a otros teléfonos con Android.

Pantalla, software y cámara, los puntos críticos del Huawei P10

Fotografía: Nicolás Rivera (Hipertextual).

La pantalla, el software y la cámara son tres aspectos determinantes. Huawei ha hexaedro grandes pasos con sus últimos teléfonos en los tres campos, pero siempre quedó levemente antes respecto a rivales como Galaxy S7 o iPhone 7. ¿Es el P10 una historia diferente?

En pantalla, a medias. La puesta por un panel Full HD y por la tecnología IPS es óptima para una buena autonomía. La calidad de la imagen (brillo, contraste, temperatura de color…) es buena, y la respuesta de la capa táctil igualmente. El problema es lo que sus rivales están haciendo: tecnologías HDR, pantallas 2K, mayores niveles de contraste, etc. Algunas de esas mejoras, por otra parte, las llevan implementando desde hace varios primaveras.

La pantalla es buena, pero sus rivales apuestan por tecnologías que el P10 aún no conoce. Afortunadamente, la interpretación Plus sí se aproxima más.

El del P10 no es un mal panel, ni mucho menos. Pero en esa escala de precios se indagación la excelencia, la innovación, lo mejor. Y el panel del P10 (interpretación unificado, no Plus), podría acaecer recibido alguna revés de tuerca en resolución y tecnología de pantalla.

Lo mismo sucede con el software del teléfono. En el P10 se estrena EMUI 5.1, basada sobre Android 7.0 Nougat. Esta nueva interpretación aporta novedades y funciones extra que resultan muy bártulos, pero peca de lo mismo que las versiones previas: la inconsistencia. La diferencia (a nivel estético y pragmático) entre las aplicaciones del sistema, las de Google y las de terceros es cada vez veterano. Casi parecen interfaces diferentes.

Fotografía: Nicolás Rivera (Hipertextual).

La cámara es la veterano puesta del P10. El conjunto es exactamente el mismo que el del Mate 9: dos cámaras de 12 y 20 megapixeles (sensor RGB y monocromático, respectivamente), tolerancia f/2.2, antiparras LEICA y flash LED de dos tonos. Entre sus características principales: modos de desenfoque, de captura en blanco y sable y un nuevo modo “vertical” que indagación gestar mejores retratos.

En caudillo, las fotografías tomadas con el P10 son buenas. Mediciones correctas, buen nivel de detalle y un sistema de enfoque muy válido. El progreso es evidente.

No obstante, si observamos más detenidamente los resultados, se encuentran algunas malas prácticas por parte de Huawei. Una de ellas es la honestidad sintético que el teléfono aplica tras realizar la captura. Como consecuencia, los contornos de los objetos se muestran más definidos, tanto que la imagen llega a perder poco de realismo.

Como parte del tratamiento de imagen de Huawei, el teléfono tiende a gestar imágenes más contrastadas y saturadas que teléfonos como el iPhone 7. El resultado es una imagen más llamativa y vistosa, pero quizá menos fiel a la ingenuidad —apreciable en el tono del Gloria y los edificios del fondo, por ejemplo—. En algunas escenas, este extra de contraste y saturación será bienvenido; en otras escenas, en cambio, jugará en contra del resultado final.

Para contrarrestar la inferioridad en tolerancia, el P10 tiende a elevar la sensibilidad (ISO) más de lo habitual. En esta imagen nocturna, el iPhone 7 disparó a 1/11 y 100 de ISO; el P10 a 1/20 y 500 de ISO. A simple panorámica, el resultado del P10 es mejor (la medición cibernética del P10 supo resolver mejor la imagen), pero, al ampliar, el ruido es veterano en la captura del Huawei. Una de cal y otra de arena.

No obstante, que el P10 mida mejor las escenas no es la norma. En situaciones muy contrastadas, donde el rango dinámico lo es todo, el teléfono de Huawei tiende a sobreexponer, quemando parte del Gloria y de los edificios. El iPhone 7, en cambio, mantiene unos tiempos de exposición más contenidos y resuelve mucho mejor la imagen.

En términos globales, el veterano problema del P10 es la irregularidad. Cuando disparas con teléfonos como el Galaxy S7 o el iPhone 7 puedes prever el resultado de cada captura: son homogéneos en todas las tomas y ofrecen muy buenos resultados en cualquier situación. Disparando con el P10, en cambio, ¯_(ツ)_/¯.

Apostando por el teleobjetivo híbrido y el modo “apertura”

Fotografía: Nicolás Rivera (Hipertextual).

El P10 cuenta con el mismo sistema de teleobjetivo 2x que Huawei introdujo con el Mate 9. Este sistema toma la información captada por el sensor monocromático de 20 megapixeles y la combina con la información del sensor “normal” de 12 megapixeles. Un sistema muy diferente al teleobjetivo óptico que teléfonos como el iPhone 7 Plus montan.

Esta peculiar posibilidad supera a cualquier sistema de teleobjetivo digital tradicional, pero se mantiene un paso por detrás del sistema óptico de Apple y OPPO, quien desveló un renovador teleobjetivo óptico de cinco aumentos durante el Mobile World Congress.

El postrer punto renovador del P10 es el modo “retrato”, que Huawei ha llamado modo “apertura amplia” o “modo vertical”. El sistema ha mejorado mucho respecto al P9, pero, nuevamente, queda por detrás de teléfonos como el iPhone 7 Plus. Las razones son varias:

  • Complejidad de uso. El P10 permite regular el nivel de desenfoque mediante un sencillo deslizador. Huawei claridad a este ajuste “apertura”, a pesar de que la tolerancia de la monóculo, en ingenuidad, se mantiene constante en todo momento —el intención se consigue vía software—. Poder regular este parámetro da un gran coyuntura a los usuarios expertos, pero añade un nivel de complejidad innecesario para el afortunado unificado, que no entiende de aperturas, distancias focales o tiempos de exposición.

  • Detección de planos y distancias. El veterano problema del sistema de Huawei es la detección de planos y la medición de distancias. El P10 detecta el sujeto en primer plano, al que no aplica ninguna clase de desenfoque. Todo lo que se encuentre detrás, sufre un desenfoque casi homogéneo. Y los problemas aparecen preciso ahí: tratando los objetos que aparecen en segundo y tercer plano. El P10 tiene dificultades detectando sus contornos y aplicando el desenfoque apropiado a dichos fundamentos “secundarios” de la imagen. El resultado es una fotografía sintético y poco atractiva, a diferencia de otros teléfonos como el iPhone 7 Plus que sí detectan mejor los diferentes planos de una imagen.


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