Huawei Mate 10, análisis. Review con características, precio y especificaciones

Huawei, como otros privilegiados gigantes de la industria del smartphone, se permite el boato de ofrecer al consumidor dos elecciones de la más incorporación escala cada año. En el caso de este cíclope chino, ni el el P10 Plus ni el Mate 10 que hemos probado se solapan de antemano.

Un diseño a contracorriente que va a lo práctico

El gran combate de los principales fabricantes del mercado del smartphone de escala incorporación es encontrar un diseño de relato, mono, cómodo y con el que no haya que renunciar a ciertos privilegios a los que nos han acostumbrado. Complicado. En la semana que he estado usando el Huawei Mate 10 como teléfono principal, es por ahora con el que más cerca he estado de creer que la veterano parte de esos ideales se habían conseguido.

A estas gloria del año, mirar el Mate 10 de Huawei es extraño. Mucho. Es un escala incorporación de relato que mantiene un formato 16:9 tan habitual hasta hace poco pero que ahora parece rancio. Sobre la mesa parece exageradamente cuadrado.

De los diseños altos y estrechos, el Huawei Mate 10 no quiere memorizar mínimo. Y hace correctamente porque el resultado nos convence

Ese formato no alargado al final se acabará convirtiendo en una seña de identidad de este Mate 10, un gran terminal de 5,9 pulgadas que pese a ese formato de 16:9 no comete el “pecado” de dejar grandes bordes por en lo alto y debajo. Es por eso que resulta un teléfono holgado pero cómodo en mano, y todo un “rara avis” hoy en día. Esta situación puede depararle un éxito inesperado entre quienes no ven con buenos luceros los formatos alargados.

El Huawei Mate 10 y su formato más cuadrado que sus rivales me ha parecido cómodo en mano y hasta informal. Son unos 186 gramos correctamente equilibrados que en conjunto y con ayuda de un bulto de 8 mm y bordes curvos en la parte trasera, se manejan correctamente. Sobre el material de construcción, es cristal, con un tratamiento de incorporación temperatura para darle la forma final, pero que tanto a la instinto como especialmente al tocarlo, nos transmite idea de plástico.

Ficha técnica del Huawei Mate 10

Pantalla
IPS FullView RGB-W QHD de 5,9 pulgadas 16:9
2560 x 1440p 2K 441 ppp y 730 nits
Dimensiones
77,8 x 8,4 x 150,5 mm, 186 gramos
Procesador
Huawei Kirin 970
Núcleos
8 núcleos 4 x 2,4GHz Cortex A73 + 4 x 1,8 GHz Cortex A53
Tarjeta gráfica
Mali G72Mp12 (de doce núcleos)
RAM
4 GB
Memoria
64 GB+ microSD
Sistema activo
Android 8 Oreo con EMUI 8
Conectividad
LTE Quad Antenna, 4×4 MIMO+256 AM, Cat.18, DL 3CC, , Wifi a , Dual Bluetooth y NFC
Batería
4.000 mAh
Cámara trasera
20 megapíxeles monocromo + 12 megapíxeles RGB dual, f/1.6 + f/1.6 OIS, flash, autofocus híbrido 4-en-1Lente Leica SUMILUX-G, RAW
Cámara delantero
8 megapíxeles
Destaca
Sensor de huellasIP63, dual SIM 4G
Precio
699 euros

Como casi cualquier escala incorporación de más de 5 pulgadas, cubrir todo el terminal con una sola mano no es poco que todo el mundo pueda conseguir. La anchura nos preocupaba viendo que llevamos todo el año manejando smartphones muy estrechos, pero en esta semana usándolo no os tengo que contar ninguna pega en ese sentido.

El Huawei Mate 10 no nos deja con la boca abierta al mirarlo. Pero está correctamente pensado y es práctico

Que sea cómodo en mano no implica que el Huawei Mate 10 salga correctamente parado del mal que sufren casi todos los smartphones grandes: es muy resbaladizo. Ciertos instrumentos del diseño y sobre todo el material compensan en ocasiones ese peligro de deslizamiento continuo de nuestra mano cuando lo manejamos con una sola. En este Mate 10 es un aspecto que no ha sido precisamente cuidado y es un teléfono que por su anchura y terminado trasero, resulta asaz escurridizo en mano y muy inquieto en superficies planas poco inclinadas.

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Otro problema asociado al terminado de cristal de la parte trasera es el tema de las huellas. La lectura en desfavorable brillante que hemos podido probar es muy difícil que se mantenga con aspecto digno, así que si eres un maníaco de arrostrar el terminal siempre lo más impoluto posible, opta por el otro color habitable: Marrón Moka.

Una de las diferencias entre el Mate 10 que hemos estado probando y el maniquí Pro está en la resistor al agua. Ambos modelos lo son, pero de distinta forma. En el caso que nos toca, el Huawei Mate 10 cumple con la aclaración IP63, que significa que aguanta correctamente el polvo pero en el caso del agua, solo resiste salpicaduras, mínimo de inmersión. En la habilidad nos viene a aseverar que podemos cogerlo con las manos mojadas o usarlo bajo la tromba sin problema pero no se nos garantiza que resista en caso de que caiga al agua y quede sumergido.

Lector de huellas y poco más

No renunciar del todo a los marcos en la parte inferior y superior le permite a este Huawei Mate 10 ser un teléfono con un conferenciante de huellas punta. Es de dimensiones asaz pequeñas, pero posteriormente de desprendernos de los prejuicios, ha resultado muy preciso y rápido.

Que un terminal de 5,9 pulgadas sea tan cómodo en mano y no tenga que renunciar al conferenciante de huellas en el delantero es toda una materia de Huawei

El sensor de huellas, encima de funcionar perfectamente, colabora en que podamos prescindir de los controles virtuales de Android si así lo configuramos. El uso como touchpad tiene una pequeña curva de estudios, pero una vez superada, cuestión de un par de días con el teléfono, asimilamos que una pulsación larga nos lleva al escritorio, mientras que deslizar el dedo nos abre la multitarea y una pulsación corta hace las veces del interruptor de “atrás” de Android.

Este funcionamiento permite olvidar los recadero clásicos, poco que en terminales con este tipo de pantallas que abarcan casi todo el delantero, es poco que deberíamos hacer para que el extra en pulgadas que ganamos por diseño, no lo perdamos teniendo que incluir recadero virtuales que nos resten superficie directamente visible en la pantalla.

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El mantenimiento del conferenciante de huellas en el diseño no es la única alegría que nos hemos llevado con este Huawei Mate 10. El fabricante chino no se desprende del puerto de auriculares, situado en la parte superior izquierda del entorno, acoplado donde se ha colocado el sensor de infrarrojos para poder usar el teléfono como mando a distancia, una funcionalidad que debería estar más potenciada en todos los mercados.

Respecto a la conectividad, es un terminal de SIM única, LTE Cat 18, Wifi ac con soporte WiFi-Direct y doble partida, pero el Bluetooth no es 5.0 y se queda estancado en el 4.2 que ya nos suena demasiado.

Lo que viene en la caja

A estas gloria, tener que comentar lo que incluye o no un terminal de escala incorporación no es en vano. Unos fabricantes añaden valía con auriculares mientras que otros se lo restan siendo tacaños con sus cargadores.

En este Huawei Mate 10 encontramos unos auriculares elementales, así como una manguita flexible, básica pero que podemos usar si vemos que el terminal resbala excesivamente. El cargador de serie sí que es de carga rápida, la propietaria de Huawei, ofreciendo hasta 5A para respaldar el terminal de serie.

Una pantalla LCD discreta en un mundo OLED

La alternativa de un panel LCD, incluso con modo HDR y buena resolución, es lo más controvertido para mi en la ficha de especificaciones de este Huawei Mate 10. Lo es encima tanto en el aspecto puramente de cifras como de la experiencia que hemos tenido con el teléfono.

El Huawei Mate 10 es de los pocos escala incorporación que renuncia a la tecnología de pantalla del momento, la OLED. El caso es que siendo HDR y con un brillo asaz holgado, por encima de los 700 nits, la LCD de este Huawei Mate 10 debería ofrecernos por momentos una experiencia asaz satisfactoria. Pero no ha sido así. Para mi es el factor más flojo de este terminal.

Huawei Mate pantalla

No hablamos de un panel IPS de depreciación calidad, pero sí inferior a otros IPS de escala incorporación y los OLED pese a su parada brillo. Tan solo cuando estamos viendo vídeo HDR, compatible con HDR10, o fotos, la experiencia es aceptable para la escala en que nos movemos. En esa situación, el formato 16:9 se agradece y permite que toda la pantalla pueda ser disfrutada, sin instrumentos que nos resulten extraños al principio. Pese a todo, y como veremos más delante, en las fotos, si las queremos a máxima resolución, al restar en formato 4:3, las bandas negras laterales se mantienen.

La reproducción del color y contraste nos ha resultado insuficiente para competir con las mejores pantallas del mercado. Una pena porque en todo lo demás es un teléfono muy competitivo

El veterano obligación de la pantalla del Mate 10 diría que está en la reproducción del color, que no resulta intensa ni siquiera tan precisa como otros de similar escala. El contraste además es escaso. La resolución sí que cumple con lo esperado, es de 1440p (499 ppp), y nos alegramos de que esté certificado con HDR10. Pero si la experiencia normal la comparamos con las pantallas de los mejores teléfonos de este año, el Huawei Mate 10 queda por debajo. La alternativa de un OLED en el caso del maniquí Pro, a la instinto de estos resultados, no parece una simple cuestión de diseño.

Huawei, en las opciones de pantalla, nos deja asaz ganancia para corretear con ella, desde resolución hasta temperatura de color. Podemos ajustar poco cómo se ve, mejorar la autonomía … pero el resultado final sigue siendo mejorable. También en exteriores no podemos aseverar que esté entre las mejores pantallas del mercado, echamos de menos principalmente contraste.

Modos De Pantalla Huawei Mate 10

Con este panorama, respecto a la pantalla, lo más importante para mi es lo que tiene que ver con los modos de funcionamiento asociados a la resolución. Si en multimedia querremos disfrutar siempre de la máxima resolución del panel, no está tan claro que en el resto del día a día todos los usuarios prefieran los 1440p, por lo que Huawei, como ya hacen otras marcas, dejan en manos del legatario la alternativa de la resolución de funcionamiento. En esta semana de uso, lo que me ha legado mejor resultado ha sido dejar que sea el propio sistema el que escoja qué resolución adoptar según nuestro patrón de uso o condiciones de la acumulador. Es lo más controlado.

Del sonido del Huawei Mate 10 además hay que charlar al referirnos a la pantalla. Las conversaciones se escuchan correctamente, mínimo del otro mundo, hay bastantes opciones de control cuando tenemos auriculares colocados (ecualizador, sonido 3D …) pero no está este Huawei Mate 10 entre los terminales recomendados para sibaritas del audio con el smartphone.

Cuando recurrimos a los altavoces, estereofónico, la experiencia podemos aseverar que de nuevo es correcta y punto. Hay dos altavoces, uno situado en la parte inferior del entorno, pegado con el puerto USB-C de carga, y el otro en la parte superior del delantero, al costado de la cámara secundaria. Es más pequeño y menos potente que el inferior, pero podremos usarlos en algunas sesiones de “cine en el smartphone”, las cuales se disfrutan mucho en su formato 16:9 y correctamente holgado.

Los procesadores Kirin se han hecho mayores

El Huawei Mate 10 estrena lo extremo del cíclope chino en procesadores. De su propia cosecha. El Kirin 970 es un SoC con ocho núcleos (cuatro núcleos A73 a 2,4GHz y cuatro núcleos A53 a 2,8GHz) fabricado en 10 nanómetros y que se combina con la GPU Mali G72 MP12 y 4 GB de memoria RAM.

En términos de potencia ofrece lo esperado: muy buenas cifras en benchmarks, y una experiencia fluida en el día a día con el teléfono, sea cual sea la tarea. Viendo la experiencia previa con terminales de Huawei y Android con EMUI, quizás la cantidad de memoria RAM podamos considerarla poco escasa mirando al medio plazo.

Además de Antutu, el Huawei Mate 10 ha conseguido 14423 puntos en Ice Storm Extreme, 6928 en la prueba de PCMark Work 2.0 y en GeekBench 1896 en modo Single Core y 6756 en Multi Core, datos solo un poco por debajo de los que nos dio el Note 8, lo que nos palabra muy correctamente del funcionamiento de este nuevo Kirin.

Sin secuestro lo interesante del Kirin 970 no se cuantifica con benchmarks. El SoC de Huawei introduce la indicación “Neural Processing Unit” (NPU), un factor hardware destinado a tareas de inteligencia químico para mejorar esas tareas que no se ven pero son necesarias en un teléfono contemporáneo: declarar imágenes de forma rápida y acertada, tatar con la voz para el uso de asistentes inteligentes y cómo no, la existencia aumentada.

A nivel de legatario no os puedo contar que hayamos enfrentado diferencias de uso con otros procesadores sin AI. El tiempo y futuras aplicaciones podrían cambiar esa apreciación. Por ahora la cámara de fotos es la más beneficiada directamente, tanto en velocidad como especialmente en ayudas, pertenencias y trucos donde declarar qué ocurre o hay en la campo es la secreto, incluso más que el sensor.

Kirin AI procesador

En el apartado de almacenamiento, contamos con 64 GB de memoria interna (libres para el legatario quedan casi 50 GB con el terminal recién sacado de la caja) que podemos ampliar con tarjetas microSD de hasta 256 GB.

Una gran acumulador en capacidad y velocidad de carga

Hablar de un Huawei Mate en relación con la acumulador es igual de asombrarse por la cantidad de mAh que caben en sus cuerpos no muy gruesos ni pesados, pero al mismo tiempo comprobar que tal capacidad es necesaria para sostener una autonomía aceptable. Nada ha cambiado en este punto con el nuevo Huawei Mate 10.

Mirando dimensiones y apariencia, los 4000 mAh de los que presume el Huawei Mate 10 como capacidad de su acumulador parecen una emblema impresionante. Sin secuestro en autonomía no hay traslado directo de esa cantidad con las horas que este Huawei Mate 10 nos deja estar trabajando con él sin tener que acogerse al cargador o activar el modo de capital de energía. Cumple con la media del sector y lo que considero como necesario.

La autonomía del Mate 10 es similar a la de sus rivales, pero necesita entre 500-800 mAh extras en la capacidad para conseguirlo

En la prueba de PCMark superamos por poco las 8 horas, una emblema corriente para tanto mAh. Las mismas conclusiones sacamos en el test práctico. En mi experiencia con el Huawei Mate 10 os puedo charlar de un uso intensivo que nos ha permitido pasar correctamente el día, casi alcanzando buena parte de la mañana del ulterior ayer de tener que activar el modo de capital de energía. De media os hablo de unas 6 horas de pantalla sin recortar ni resolución ni brillo obligatorio.

P1140689 El Huawei Mate 10 viene con un cargador rápido de verdad, incluido de serie

Lo auténticamente positivo de la acumulador del Huawei Mate 10 está en la otra parte de la ecuación: la carga. El sistema recogido de carga rápida es el propio de los procesadores de la compañía, y demuestran que actualmente lideran este aspecto. Alcanzar el 50% de acumulador casi nada nos lleva media hora, del 10 al 25% pasa en 15 minutos y la carga completa de los 4000 mAh la conseguimos en poco más de una hora y media.

Y como decimos viene con su cargador más completo de serie. Fijaos la diferencia de tiempos de carga respecto al iPhone 8 Plus, con acumulador de mucha menos capacidad.

EMUI 8 sobre Android 8.0

En el mundo Android, salir al mercado con la última lectura del sistema activo habitable no es poco que ocurra siempre. Este Huawei Mate 10 sí que lo hace, así que mínimo más encender el terminal debeís memorizar que estaréis con un flamante terminal que usa Android 8.0. Si no lo parece es porque sobre él está trabajando la capa propia de Huawei, concretamente EMUI en su octava lectura.

De las generalidades de EMUI sobre Android 8.0 nos vehemencia la atención la apariencia, de las más alejadas de Android puro, como gusta en el mercado nativo de Huawei. Si eres de aplicar temas, launchers, etc … EMUI permite asaz personalización. Pero no es la capa sobre Android más atractiva visualmente que nos hemos cruzado, pero eso es cuestión de gustos.

EMUI sobre Android 8.0 tráfico de sacar partido a la pantalla holgado del Mate 10, introduce el modo PC sin menester de dock pero sobre todo tiene una apariencia particular pero personalizable

A lo liberal y orgulloso del sistema vemos retazos de ayudas que la capa pretende que saquen provecho de las funciones de AI del procesador, así como instrumentos propios y personalizados en manejo de archivos, capturas de pantalla o por supuesto las notificaciones, que siquiera son de las que prefiero en Android. Si te preocupa la fluidez, mínimo que discutir aquí, por lo que consideramos que la capa no sale de forma precipitada sino convenientemente testada.

En la parte positiva y de añadidos, el Mate 10 intenta que podamos sacar beneficio de su amplia y ancha pantalla con visionado multicolumna, pantalla partida e incluso modos para que podamos navegar por su pantalla con una mano. Lo hace colocando una especie de botón-hub principal que podemos mover y fijar en cualquier parte de la pantalla.

Huawei Mate 10 como PC de saquillo

En terminales potentes y de la escala más incorporación, los fabricantes llevan un tiempo con cantos de sirena para que nos animemos a usar nuestro teléfono como equipo de escritorio en momentos puntuales. Es la ansiada convergencia, mínimo nueva, pero retomada recientemente por Samsung principalmente.

Huawei no aporta a la convergencia mínimo espectacular a nivel de aplicaciones. Lo hace en sencillez al no precisar más que un cable USB-C a HDMI, tendencia que veremos mucho a partir de ahora

Huawei entra de empachado en ella con su Mate 10, equipo que podemos usar conectado a una pantalla externa. La mejor información de este “modo PC” es que no necesitamos complemento específico y nos pespunte con un cable USB-C a HDMI que podemos conseguir por casi nada 12-15 euros.

Con nuestro cable recién adquirido, pues no viene en la caja de serie, la experiencia fue asaz satisfactoria. No hay mínimo especialmente pensado para usar en modo escritorio pero que sea tan dócil y fluido poder aclarar el navegador, contestar correos, navegar por galerías o incluso editar fotos en pantalla holgado tiene un punto que engancha. La posibilidad de Huawei funciona muy correctamente y como extra esporádico, no uso principal, me ha convencido.

B003709d 1eb6 495b 8954 Bc0afc29e042 Aunque no es lo más práctico, para situaciones rápidas no necesitamos ni un ratón o teclado

En este modo de funcionamiento no necesitamos ni tan siquiera ratón o teclado (los podemos conectar por bluetooth al mismo tiempo), pues la pantalla del Mate 10 se convierte en un touchpad asaz preciso, aunque preferimos el manejo con ratón y teclado si vamos positivamente a darle uso en modo escritorio.

El modo retrato y las fotos nocturnas, las estrellas de la cámara

La parte de la ficha técnica de la cámara de los smartphones de escala incorporación se va complicando por momentos. De la cámara de un solo sensor con casi nada datos de sus megapíxeles hemos pasado a varios sensores, diferentes aperturas, varios modos de enfoque, sistemas angulares o con sensor monocromático … la cámara del Huawei Mate 10 es un ejemplo consumado de lo que os relación.

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El Huawei Mate 10 repite idea respecto a la cámara: alianza con Leica, doble sensor (uno de ellos monocromo) e interfaz asaz completa, con controles manuales muy accesibles. Todo ello lo potencia sobremanera con sistemas que permiten que llegue más luz al sensor, el trabajo del procesador para identificar imágenes, y un modo retrato que casi consigue deslucir el modo de blanco y desfavorable del que nos gustaba charlar tanto hasta ahora en las cámaras de escala incorporación de Huawei.

Img 20171021 130549 El Huawei Mate 10 no dudó ni un momento en fijar al instante el enfoque donde le habíamos indicado, a pesar de lo compleja de la situación

El funcionamiento de la cámara del Huawei Mate 10 es muy veloz, instantáneo. Lo hemos notado sobre todo en el enfoque, preciso incluso en escenas con poca luz. El disparo, el cambio entre modos, el teleobjetivo digital … todo va como la seda en cuanto a ligereza.

El modo retrato es tan mono para fotografía social que el espectacular sensor blanco y desfavorable puede ocurrir desapercibido en el Mate 10

Pero además tenemos buenas parte en los resultados finales. La cámara decide en todo momento, en el modo obligatorio, qué campo ha identificado y aplica mejoras en la imagen con el objetivo de conseguir la foto más correcta en cada situación. En la mayoría de casos acierta y es una de las cámara donde más está asegurada la buena foto con solo apuntar y disparar.

Mate 10 Detalle Foto

El detalle en escenas con buena luz se mantiene, y es de devolver especialmente los 20 MP del sensor monocromático, porque es precisamente en ese tipo de fotografía donde las texturas pueden marcar diferencias.

Combinacion Noche

El segundo sensor (pero principal en existencia) es RGB y ofrece la resolución tipificado: 12 megapíxeles. Aquí ya no podemos apurar tanto en el detalle pero cumple correctamente. Su fosforescencia f1.6 y la estabilización OIS son secreto en escenas con poca luz, pero de día, a veces sufre con el rango dinámico, un equivocación que no es la única cámara un f bajo que lo comete. Dependerá de la campo en todo caso.

Pero todo esto no es lo positivamente importante para mi de la cámara del Huawei Mate 10. Donde nos hemos llevado más alegrías ha sido con las escenas nocturnas, de lo mejor del mercado en la ahora principalmente por el control y seguridad que nos da. Quizás en colores le falte poco de fidelidad, pero el brinco cualitativo de la compañía china ha sido muy holgado.

Huawei Mate 10 Noche Interior Recorte al 100% de una imagen interior de confusión con poca luz

El otro pilar de la cámara del Huawei Mate 10 está en el modo retrato. Creo que ya podemos afirmar con asaz rotundidad que es la función sino de los teléfonos en la ahora. O al menos en la que más clan se fija últimanente.

Hdr Mate 10 A la derecha, la imagen tomada en el modo HDR

La cámara del Huawei Mate 10 me acompañó una mañana de boda, acto social por excelencia, y fue todo un éxito. El modo retrato está allí de ser consumado, hay fallos en cuando aparecen instrumentos complejos o hay excesivo contraste en la campo, pero es mono. Personalmente me parece incluso excesivo, aunque he comprobado que hay mucha clan a la que ese fondo desenfocado de forma químico le gusta.

Efecto Retratp Mate 10 De izquierda a derecha: foto clásica, modo retrato y modo retrato 2X

Cuando haces una foto en modo retrato (el interruptor está siempre habitable y es claro que lo tienes activado) existe la opción de usar el teleobjetivo 2X híbrido directamente, lo que para mi regusto ofrece un resultado más cercano a modos de retrato que nos convencen más, como el del Xiaomi Mi6, el Note 8 o el iPhone 8 Plus.

Mate 10 muestra foto nocturna

En la parte de interfaz, el Mate 10 mezcla aciertos con desastres. Separar el modo HDR como uno específico sin interruptor directo cuando la tendencia es a casi aplicarlo todo el tiempo no lo entendemos. O quizás sí pues en nuestras pruebas no es un modo recomendado ni que marque diferencias respecto a la imagen tomada directamente. Y creo que precisamente es donde más flojea. Respecto a los controles manuales, la interfaz de Leica y posibilidades vuelve a ser poco destacado en este Huawei.


Estamos solucionando un problema con el CMS para subir las imágenes originales de la cámara

La opinión y nota de Xataka

Poco a poco y maniquí a maniquí, Huawei ha llegado a la cumbre de los fabricantes de teléfonos móviles. Con una almohadilla sólida en la escala media (siendo agresivos en precio y diseño) y cada vez mejores escala incorporación, el Huawei Mate 10 es la culminación de una ascenso en prestaciones que nos ha sorprendido mucho. Gratamente.

Sin excederse en el precio, el Huawei Mate 10 es un brinco cualitativo muy holgado de la compañía en una escala donde no es dócil hacer sombra a los de siempre

El Mate 10 es todo un descubrimiento en instrumentos complicados y críticos como el diseño o la cámara. La segunda brilla en escenas nocturnas y cumple en el resto. En cuanto al diseño, Huawei se atreve a no seguir a los demás y plantea una posibilidad que nos parece fantástica para tener gran pantalla en dimensiones contenidos sin ofrendar un conferenciante de huellas delantero ahora mismo imprescindible para muchos. Quizás no llame tanto la atención como otros pero es práctico. Y eso no se puede aseverar de muchos en la escala incorporación.

Del resto de términos de la complicada ecuación en la escala incorporación, la pantalla es la asunto que más cuesta despejar, pero procesador o acumulador, con su carga rápida eficaz, nos gustan. Y todo ello con un precio de 699 euros que previsiblemente será pequeño en poco tiempo, lo que lo colocará todavía más como uno de los terminales más atractivos en relación calidad-precio.

9

Diseño9

Pantalla
8,75

Rendimiento9,25

Cámara9,25

Software8,5

Autonomía8,75

A atención

  • Diseño con pantalla holgado pero muy correctamente dimensionado
  • No renuncia al conferenciante de huellas
  • Gran cámara especialmente en escenas de confusión
  • Potente y con memoria interna de 64 GB
  • Carga rápida que lo es de verdad

En contra

  • Panel IPS mejorable en reproducción del color
  • Batería que pese a su capacidad no marca diferencias
  • Es un terminal de los más resbaladizos que hemos probado
  • EMUI 8 no deja distinguirse a Android 8.0


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