idns6kdwishye55yqgea.jpg

He probado Apple Pay en España, esta es mi experiencia

Apple Pay, anunciado en septiembre de 2014, no es precisamente nuevo. Sí lo es en España, país al que llegaba casi por sorpresa esta misma mañana. No soy cliente del Santander, el principal cárcel con el que de momento funciona el servicio, pero he podido probarlo comprando unos navideños calcetines de renos.

Hasta esta mañana, de hecho, yo no sabía que España es líder en terminales de cesión contactless. Las tarjetas de crédito que usan esa tecnología son, en el fondo, versiones mucho menos sofisticadas de la que se sirve Apple Pay así que, con toda la infraestructura ya montada y compatible, en teoría es un país muy lameruzo para desplegar los pagos desde el móvil. De momento sólo está con un puñado de bancos, a entender:

  • American Express.
  • Banco Santander (solo tarjetas Mastercard)
  • Edenred (Ticket Restaurant)
  • Tarjetas de los servicios financieros de Carrefour.

En Estados Unidos, dos primaveras a posteriori, está apto para el 95% de las entidades bancarias, en Reino Unido, donde solo lleva uno año, las cifras son similares. Aquí solo que esperar que por estas fechas en 2017 ese porcentaje se repita.

Cómo funciona

Si eres cliente de las entidades mencionadas ya puedes pegar tu polímero de crédito desde la aplicación Wallet de tu iPhone.

¿Qué tal mi experiencia? Pues… corta, muy corta. La efectividad es que avalar con Apple Pay en el iPhone solo requiere colocar tu dedo en el círculo de Touch ID, acercarlo al terminal y esperar un segundo hasta que un ¡ding! anuncia que eres un poco más insuficiente. O un poco más rico, según se mire.

En mi caso fueron unos calcetines en Cortefiel, pero funciona en cualquier dispositivo compatible con la tecnología contactless, desde LIDL a Zara, pasando por VIPS y Starbucks. Me enrollaría cuatro párrafos más pero la efectividad es que, tanto para aceptablemente como para mal, la experiencia consiste en eso: en un 1 segundo de tu tiempo con el dedo puesto en el superficie adecuado. Ah, no hace error tener el iPhone pegado al terminal, con uno cinco centímetros de distancia es más que suficiente.

En el Apple Watch el proceso es similar pero hay que forzar dos veces el interruptor pegado del dispositivo, el que está al costado de la corona giratoria. Al hacerlo, aparecen las tarjetas que tengamos agregadas al servicio para nominar con la que queremos avalar et voilá, eso es todo. El historial de transacciones aparece interiormente de Wallet, una forma cómoda y rápida de ver lo que hemos utilizado.

¿Tiene alguna delantera?

La principal, en mi opinión, es que me permite dejar la polímero de crédito en casa. Es más seguro por la cantidad de tecnologías que Apple ha implementado en el proceso y porque para autorizar el cuota no hace error un número PIN (que se puede investigar y obtener) sino una huella dactiloscópico (que no, o eso espero). Si te quedas sin condensador, eso sí, kaputt.

¿Tiene alguna delantera frente a servicios de la competencia, como Samsung Pay? Pocas, pero alguna hay. Poder avalar con el móvil acercándolo al terminal es solo un pilar de Apple Pay, el servicio existe además interiormente de las aplicaciones de la App Store que quieran integrarlo.

Así, puedes comprar en tiendas como Deliveroo, Uber o Zara utilizando sólo tu huella dactiloscópico. La letanía de aplicaciones compatibles es infinitamente superior a la de Samsung Pay. Puede utilizarse además desde Safari en Macs que sean compatibles (todos a partir de 2012). En el nuevo MacBook Pro, que tiene Touch ID el cuota puede realizarse a través de la nueva Touch Bar, en el resto aparece una notificación en el iPhone o en el iPad para autorizar el cuota con el sensor Touch ID de dichos dispositivos.


Source link

deja tu opinion

Seguinos

Tecnoblog en las redes sociales