Guantes táctiles en invierno ¿Funcionan realmente? Mi experiencia

Ahora que aprieta el frío con fuerza, cuesta sacar las manos de los bolsillos ¿Verdad? Tal vez unos guantes sean una idea perspicaz pero… ¿Cómo contestamos a una convocatoria del móvil o a un WhatsApp que recibamos? Como perfectamente sabes, las pantallas táctiles capacitivas no responden al toque de tejidos que no cuenten con algún material conductor, y en este sentido, unos guantes convencionales nos servirán de poco en nuestra relación con el smartphone. Así las cosas, me decidí por probar unos guantes táctiles (vamos, preparados para soportar las pantallas táctiles de los móviles).

Puestos a entrar en este mundo, opté por asegurarme un producto de calidad aunque me costara un poco más caro, y me hice con unos Mujjo de doble capa, ni los más caros, ni los más baratos del catálogo, pero preparados para “climas fríos” y sí, por el finalidad el invierno puede ser congruo duro. Para hacer más divertida todavía esta aventura, empecé a usarlos con un iPhone 8 Plus y luego he terminado con un iPhone X (más delante veremos por qué este cambio resulta determinante).

Aunque no era el primer producto de Mujjo, estos guantes destacan por su gran calidad; puntual lo que estaba buscando, y un comodísimo obturación sugestivo que hace que queden perfectamente fijados. En la web cuentan con un simulador existente en el que puedes colocar la mano sobre la pantalla para conocer exactamente la talla y que te quede perfectamente razonable (poco fundamental para el uso que le querremos dar). Ahora perfectamente ¿cómo es en realidad la sensación de usar unos guantes táctiles en el móvil?

Mi primer uso fue extravagante: salí a pasear con mi perro ya de tinieblas y con una temperatura cercana a los cero grados; tras unos pasos saqué el iPhone 8 Plus del faltriquera para escuchar un podcast y aquí empiezan a estar las cosas más claras. La primera y evidente: el desbloqueo mediante TouchID resulta ficticio por motivos lógicos, con lo que había que retornar al incómodo código (o quitarse los guantes); pero como he agudo, esto dejó de ser un problema cuando por fin me llegó el iPhone X y el desbloqueo por FaceID.

El asunto del desbloqueo no es último: la mayoría de los móviles más actuales cuentan por desbloqueo mediante huella y aquí un guantelete no sirve para carencia, lo que nos obliga a acudir al PIN o peor todavía, quitarse el guantelete). Pero superado esto, lo cierto es que poco a poco te vas familiarizando con el uso de este tipo de guantes. Ahora perfectamente ¿merecen en realidad la pena? Estas son las ventajas e inconvenientes que he enemigo:

Ventajas

. La más evidente es no estar obligado a quitarte los guantes para utilizar el móvil y dejar de ocurrir frío: parece una tontería pero dependemos del móvil más de lo que inicialmente pensamos y no helarse cada vez que lo queremos usar, es un punto importante.

. Son, por razones evidentes, guantes muy ajustados que escasamente molestan en su uso corriente frente a los clásicos de guata o cualquier otro tejido más voluminoso. No hay que olvidarse que su capacidad táctil hace que puedan estilarse incluso en relojes inteligentes y tablets, así que en mi caso, me han venido de perlas para usarlos en el Apple Watch.

Inconvenientes

. Aunque anticipadamente ofrecen todo ventajas, su uso tiene incluso sus limitaciones, y son importantes. La primera de ellas es que resulta congruo complicado (aunque no ficticio) teclear con ellos puestos; puede ser una cuestión psicológica más que una restricción técnica, pero ver la tela sobre el teclado supuesto hace que uno sea más achicopalado y torpón a la hora de escribir.

. En la lado de guantes y pese a contar este maniquí con doble capa y guata, a posteriori de algunas horas con las manos fuera de los bolsillos, uno comienza a observar cierto frío en comparación de otros guantes de Thinsulate que retienen más el calor; aunque eso sí, esta sensación la he tenido sólo a temperaturas muy bajas (rondando los cero grados).

¿Compensa su uso? Si no vives en zonas de frío extremo (o éste se reduce a unos pocos días), sí merecen la pena, pero eso sí, compensa remunerar un poco más y comprar de un fabricante de calidad que te dé garantías.


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