Freemium: Windows 10, encantado de conocerte

Bienvenido a Freemium, una sección en la que Jose Mendiola expresa su opinión personal sobre el mundo de la tecnología. Engadget no se responsabiliza ni supervisa los puntos de apariencia vertidos en estos artículos.

Una relación duradera se fragua poco a poco y siempre con pequeños detalles que logran que uno, en definitiva, se encuentre mejor. Y en este sentido, Windows, el completo Windows, lo ha tenido muy difícil, en distinto desde que aquella nave zozobrara a partir del terrible Vista. En aquella época sonrojante para Microsoft, los usuarios soportaban casi a punta de pistola la plataforma; la humillación era tal, que el monstruo creado por los de Redmond contemplaba horrorizado como XP, una traducción ya obsoleta, le seguía adelantando por la izquierda.

Nuevos tiempos y nuevas caras en la trámite de la compañía. Ballmer dio paso a un astuto Nadella que pronto captó el clamor de los usuarios y tras varios intentos por recuperar la confianza, por fin llegamos a Windows 10, una traducción de la plataforma casi redonda que ha escaso cotas insospechadas con su última aggiornamento, Fall Creators Update.

Lo cierto es que uno ha rematado utilizando Windows casi por casualidad; en la búsqueda de una posibilidad que se adaptara a mi falta de trabajar desde cualquier ocasión, hasta un portátil resultaba pesado. El iPad es una potentísima útil, pero por cuestiones de trabajo, era necesario un entorno desktop y sí, puertos USB. Llegué a Surface timorato; primero una traducción auténtico con Windows RT (experiencia traumática), pero tiempo posteriormente a un Pro 3 que, este sí, ya soportabaWindows 10. Aquello iba cada vez mejor.

Contar con un todo en uno en la mochila para cualquier remiendo era claramente vencedor, y el Pen pasó de ser poco utensilio a convertirse en un factor imprescindible. Aquí los de Redmond nos recordaron por qué se han convertido en un superhombre omnipresente: al hardware le acompañaba poco a poco un software cada vez más capaz e integrado en el sistema: OneNote y el stylus eran ya un nupcias indestructible y el periférico todavía se sentía más cómodo en la suite Office 365.

Hablando de la misma, poco a poco me vi renovando sin dudar mi suscripción: no solo poder utilizar Office en múltiples dispositivos, sino todavía de un tera -volumen de datos, para mi uso, casi ilimitado- en OneDrive. Siendo beneficiario de iPhone y iPad uno podría pensar que la idea sería suicida, pero no, el plan de Nadella era consumado: desarrollar las mejores apps para las plataformas ‘enemigas’ y desde ahí, mediante irresistibles cantos de sirena, atraer a los usuarios alrededor de sus servicios.

Con Creators Update Microsoft ha consolidado una ringlera que ya parece que no tiene retorno y que avanza grandes momentos para la compañía. El Surface Pro 4 -mi maniquí actual- se mueve ágil y sin fisuras, y con pequeñas ‘trampas’ como la app Continue on PC (permite expedir links de iOS y Android a Windows 10), uno se olvida que está empleando ecosistemas completamente diferentes.

Quedan muchas asperezas por esmerilar, por descontado: una app store todavía escueto (no tanto en cuanto a cantidad sino a calidad en la integración) y Skype -sí, es un odio personal- que Microsoft sigue empeñada en integrar en el sistema; pero en Windows 10 uno se siente ya como en casa y sin la sensación de ser un extraño. Y eso, es mucho.


Source link

deja tu opinion

Seguinos

Tecnoblog en las redes sociales