Facebook y Oculus van a por una realidad virtual independiente de tu PC o tu smartphone

Ayer Facebook y su división Oculus VR ofrecieron su ya tradicional evento Connect dedicado a la sinceridad supuesto, y como ocurrió el año pasado hubos unos cuantos anuncios que plantean los próximos retos y avances en este segmento aún en pleno ampliación.

Dos de los más importantes fueron Oculus Go y el tesina Santa Cruz, y en los dos casos el discurso era muy similar. Con Oculus Go la empresa quiere prescindir del smartphone, y con Santa Cruz la idea es deshacerse por completo del PC al que hasta ahora estábamos conectados con las Rift (o las HTC Vive) para ceder a dichas experiencias.

Nada de teléfono ni de PC, no los necesitas

La ansia de Facebook y de Oculus VR es certificado con el propagación de dos productos que se desconectan fielmente de sus socios tradicionales, el móvil y el ordenador personal. De repente no necesitamos ya ni un smartphone ni un PC para ceder a juegos y contenidos de sinceridad supuesto, aunque será interesante ver qué calidad pueden ofrecer esas experiencias.

En sinceridad no se desconectan del todo, porque intuimos que lo que han hecho en Facebook y en Oculus VR es básicamente sustituir los smartphones y PCs de otros por alternativas que pueden integrar (y controlar) en estos dispositivos.

Las Oculus Go plantean una alternativa evolucionada a las Gear VR que hasta ahora eran su propuesta en la sinceridad supuesto “de gama baja”, y por un precio poco superior (199 dólares frente a los 129 de las quevedos de Samsung) quieren ofrecer una experiencia autocontenida que probablemente ya evite por completo Android o iOS.

La idea, suponemos es la de “embeber” un smartphone en esas quevedos, o al menos integrar los componentes esencia que sustituirán al smartphone que se conecta a las Gear VR o a las Daydream, por ejemplo: no se necesitarán conectividad a redes móviles, pero sí la pantalla, el procesador, la memoria y el almacenamiento, por ejemplo. Al final las Oculus Go son poco así con unas quevedos con el smartphone siempre conectado a ellas.

Lo mismo ocurre con el tesina Santa Cruz, la proceso inalámbrica de las Oculus Rift que no es solo inalámbrica en el sentido de no tener un cable conectado al PC: es que no necesitará PC, punto. Todo el hardware estará integrado en las quevedos, poco en realidad intrigante si tenemos en cuenta que hoy por hoy necesitamos un equipo conveniente potente para poder disfrutar de las Oculus Rift en toda su extensión.

Quienes han probado el prototipo han quedado impresionados tanto por las quevedos como por los nuevos mandos Oculus Touch, y en los dos casos, insistimos, hay otra gran diferencia fundamental: en Oculus quieren sugerir su propio ecosistema software desde el minuto cero.

Adiós a Android, iOS o Windows, hola Oculus Dash y Home

De hecho tanto las Oculus Go como las quevedos del tesina Santa Cruz parecen querer evitar los métodos actuales de propagación de esas experiencias. Nada de aplicaciones y juegos móviles o de escritorio que se lanzan desde Android, iOS o Windows. Eso es el pasado.

La proceso parece venir de la mano del recién anunciado Rift Core 2.0, una plataforma con dos componentes esenciales para la experiencia de afortunado.

El primero es Dash, la interfaz de afortunado de las Oculus Rift, pero redefinida para que ese sea el centro de nuestra experiencia de inmersión en ese mundo supuesto. En el vídeo de presentación se puede apreciar como Dash actúa como un sistema activo adaptado a esa experiencia, con sus propias aplicaciones (vemos Chrome, Instagram, Facebook o Spotify entre ellas) y por supuesto con los juegos y contenidos de sinceridad supuesto que conforman ese concepto.

Dash, eso sí, se muestra de momento conectado al PC, y parece ser una traslación de Windows y sus aplicaciones a ese singular escritorio supuesto para controlarlo todo con las quevedos como única pantalla. Será interesante ver cómo adaptan ese escritorio a las Oculus Go y al tesina Santa Cruz.

El segundo es Home, un sistema que nos recuerda conveniente a la experiencia de sinceridad mixta de Microsoft en el sentido de que nuestra interacción con la sinceridad supuesto empieza (o al menos puede entablar) en ese hogar supuesto que podemos construir y personalizar a nuestro inclinación, de principio a fin.

Ambas experiencias llegarán en diciembre de 2017, y será entonces cuando podamos comprobar cómo se integran en el ecosistema de las Oculus Rift y sobre todo como se aprovechan en los dispositivos que marcarán el futuro de la sinceridad supuesto en Facebook: Oculus Go y Santa Cruz.

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