El iPhone X inicia la era de los móviles de gama súper alta: exclusivos y muy, muy caros

¿Sabes qué es mejor que un móvil de 1.000 euros? Un móvil de 1.400 euros. Que es precisamente lo que cuesta el iPhone X en su traducción de 256 GB si encima incluimos el servicio Apple Care.

Eso abre de repente un nuevo segmento internamente de la telefonía móvil, uno que deja detrás la tradicional gradación incorporación y convierte al iPhone X en el primero dispositivo que puede presumir de exclusividad absoluta. No en prestaciones, ojo, porque una vez más todo lo que haces en el iPhone X podrás hacerlo (quizás poco peor) en un móvil de 200 euros. La exclusividad la marca el precio, y Apple es maestra en esto.

Reconvirtiendo al iPhone en un producto exclusivo

El iPhone nació con ese mismo fulgor de exclusividad, y eso permitió que Apple pusiera una marbete con un precio elevado para cada uno de sus smartphones. Los iPhones han ido creciendo en prestaciones —el fantástico repaso a los quince modelos de iPhone de nuestro compañero Kote Puerto lo demuestra— pero asimismo en su precio de dispersión, aunque siempre internamente de ciertos márgenes.

Precios Iphone 2 001

El problema es que esa exclusividad fue perdiendo su sentido práctico de forma progresivo. Cuando apareció el primer iPhone, no había ningún otro dispositivo comparable en cuanto a usabilidad por ejemplo, y Apple pudo amparar esa superioridad competitiva gracias a un iPhone 3G y un iPhone 4 en los que la App Store o la pantalla Retina seguían marcando la diferencia con respecto a la competencia.

Esas diferencias se fueron diluyendo, y con el tiempo la exclusividad de los iPhone dejó de tener esa clara excusa que tenía en el pasado. Otros fabricantes comenzaban a hacerlo muy adecuadamente, Android maduraba e incluso las destacables cámaras de los iPhone acabaron siendo igualadas y superadas por aquellas instaladas en móviles de la competencia.

El iPhone seguía siendo exclusivo en precio, pero ya no lo era (tanto) en prestaciones. Apple necesitaba mover ficha.

¿Es el iPhone X tan diferencial para costar 1.159 euros?

El momento para ese movimiento ha sido seleccionado de forma óptima: en Apple han estudioso el décimo aniversario del dispersión del primer iPhone para crear una traducción distinta en diseño, que incorpora diferencias importantes respecto a sus iPhone tradicionales y que sobre todo quiere testimoniar su entrada en el contorno de los smartphones de gradación súper incorporación.

¿Lo logra? La hoja de características es desde luego sobresaliente, pero las dos diferencias evidentes sobre los modelos de gradación incorporación (que ahora quedan totalmente ensombrecidos por el iPhone X) son su pantalla sin marcos y la nueva tecnología de reconociento facial, Face ID. De esas dos diferencias, de hecho, la centrada en Face ID tiene su aquel: puede no matar siendo mejor que la célebre Touch ID que tan adecuadamente ha funcionado durante primaveras.

Eso convierte al diseño —una vez más— en la única carta con la que Apple quiere diferenciar al móvil más caro y exclusivo de su historia. Todo lo que puedes hacer con el iPhone X lo podrás hacer con un iPhone 8 o un iPhone Plus igual de adecuadamente.

El iPhone 8 delante las odiosas comparaciones

Esos iPhone 8 y iPhone 8 Plus quedan un poco en tierra de nadie: compiten con la gradación incorporación tradicional en la que están los grandes del segmento Android, pero lo hacen con una reto que una vez más es continuista. Salvo por el (poderosísimo) procesador Apple A11 Bionic o el soporte para la carga inalámbrica, las diferencias no son especialmente destacables, poco que plantea una duda razonamiento.

8plus And 8 Glass Back

Esa duda no es otra que en qué desembolsar el patrimonio para desempolvar tu terminal: si tienes un iPhone 7, desempolvar al iPhone 8 no parece demasiado interesante, y si tienes un iPhone 6s quizás lo ideal —ya que vas a trastornar una buena cantidad— sería dar el brinco a los iPhone X para contar con un terminal poco diferencial.

Esa consejo es precisamente la misma con la que juega Apple desde hace tiempo, ofreciendo siempre una alternativa limitada y baratura menos cara (recordad la condena de los 16 GB en los iPhone) y haciendo las más caras lo suficientemente diferenciales y atractivas como para uno acabe pagando ese plus por ellas. Un plus que a Apple le sale de poco valor y a ti muy caro.

Al final las comparaciones entre el iPhone X y el iPhone 8/Plus vuelven a ser odiosas. Todos ellos comparten CPU, GPU, chip WiFi, ISP y por supuesto sistema operante y aplicaciones. Todos ellos disfrutan del nuevo Portrait Lightning y de la llamativa sinceridad aumentada, todos tienen carga inalámbrica y todos tienen certificación IP67 para resistor al agua y al polvo.

Lo mismo podríamos aseverar al comparar al iPhone 8 con iPhones anteriores (el 7 y el 7 Plus no están tan allá) y, desde luego, con smartphones basados en Android que han puesto el tabla muy parada. Los LG G6, Samsung Galaxy S8, Galaxy Note 8 o LG V30 —e incluso el Mi MIX 2 de Xiaomi— ya nos han descubierto las bondades (y compromisos) de las pantallas sin marcos, poco que convierte al iPhone X en “uno más” en este ámbito.

El iPhone X es exclusivo porque puede serlo

No se puede desmentir que el iPhone X es un telefonazo, pero aun con esa hoja de especificaciones estamos viendo cómo sus competidores ofrecen muchas de esas ventajas a precios claramente inferiores. Y sin confiscación esos móviles no llegan al precio que ha puesto Apple para su tope de gradación, así que ¿por qué es el iPhone X el primero de los móviles de esa gradación súper incorporación?

Iphonex1

Pues por una única razón: porque puede. La experiencia de becario y la atención al detalle es fantástica en Apple y sigue siendo negociador diferencial en sus móviles, pero asimismo podríamos aseverar lo mismo de muchos móviles actuales de gradación incorporación (y no de gradación tan incorporación, al menos en precio), por lo que incluso en ese apartado del que tanto hablan los responsables de Apple las cosas ya no están tan claras.

El móvil se ha convertido en una commodity, en un producto que ya es accesible a todos los públicos, pero como ocurre con la ropa o los coches, hay un tipo que va más allá de las prestaciones o el diseño. Como en estos mercados, al final cuenta tanto o más la imagen y percepción que tenemos de un producto que su calidad o sus prestaciones reales. El argumento es “ya que me gasto el dinero” —y cada uno se lo puede desembolsar en lo que quiera, que para eso es suyo— “me lo gasto en el tope de gama porque seguro que es mejor que el resto”.

Y lo que Apple consigue es precisamente: que percibamos que el iPhone X tiene que costar 1.400 euros. Aunque no los valga. Aunque ningún móvil los valga. Qué imprudencia.

En Xataka | Así ha ido subiendo el precio de los smartphones hasta pretender cobrarnos más de 1.000 euros

También te recomendamos


¿Somos la última generación 100% humana?


Nuevo iPhone X: el iPhone más arriesgado (e impresionante)


Nuevo iPhone X frente al Samsung Note 8, Mi Mix 2 y LG V30: la guerra de los smarpthones sin marcos


La comunicado

El iPhone X inicia la era de los móviles de gama súper alta: exclusivos y muy, muy caros

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Javier Pastor

.




Source link

deja tu opinion

Seguinos

Tecnoblog en las redes sociales