El Gobierno norteamericano quiere pulverizar las esperanzas de Huawei de traicionar sus teléfonos en Estados Unidos. Si el CES 2018 ha dejado un sabor de boca más que amargo a la compañía al hallarse truncadas sus intenciones de anunciar un acuerdo con AT&T, una de las principales operadores de Estados Unidos, para comenzar a distribuir el Mate 10 Pro con toda la placer que se merece, los tiempos que se avecinan no parecen tener matices dulces a corto plazo.

A la alianza entre miembros del senado y la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), que supuestamente derivó en la prohibición del acuerdo previsto entre Huawei y AT&T, hay que sumarle ahora presiones directas de los legisladores del Gobierno, según informa Reuters. Alegando problemas de seguridad de Estado, instan a romper de modo absoluta cualquier atadura comercial que pueda existir entre la compañía de telecomunicaciones y Huawei, temiendo que los teléfonos puedan compartir con China datos recogidos sin consentimiento.

Continuar manteniendo relaciones con esta empresas “podría dificultar la habilidad [de AT&T] de negociar con el Gobierno de Estados Unidos”, informan las fuentes. A todas luces, esto supone un duro mazazo para una Huawei –ya lo lamentaba su CEO en el evento del CES tras conocer la osadía– que sondeo en su expansión en EE.UU. un esforzado punto de ingresos y de comercialización total de sus smartphones, siendo este un mercado esencia a amplio plazo. Después del CES quedaban aún esperanzas de ver cumplido el sueño a lo amplio de este año. En este momento, las opciones de que eso suceda parecen difuminarse por momentos.

También China Mobile

Huawei no se queda sola en esto, no obstante. Desde 2011 la FCC tiene irresoluto la revisión del permiso para desarrollar su actividad en el país de China Mobile, la viejo operadora del mundo y que estaría de nuevo intentado emprender acciones en el país. En cualquiera de los casos, no parece que sea poco que vaya a ocurrir pronto. Una de las personas del comité encargado de las relaciones de seguridad entre EE.UU. y China expresa así la presente situación:

El decorado próximo de la comunicación inalámbrica tiene unas implicaciones de seguridad económicas y nacionales enormes. La décimo de China en establecer los estándares y traicionar equipos despierta varias cuestiones de seguridad nacionales que demandan una estricta y pronta atención.