Dentro de Ecovacs, la compañía de aspiradoras inteligentes más grande de China

Hace unas cuantas semanas tuve la oportunidad de hacer uno de esos viajes que te cambian la perspectiva de las cosas, o, mejor dicho en este caso, de una compañía. Me trasladé carencia menos que hasta Suzhou, una enorme e industrializada ciudad de China de nombre casi impronunciable, para conocer la sede central de Ecovacs, compañía fabricante de robots de aseo inteligentes que está generando mucho más ruido del que de primeras pudieras creer.

Y es que seguro que cuando piensas en un artefacto autómata que limpie tu hogar, la primera marca que te viene a la cabecera es iRobot (con sus Roombas). No es para menos. La compañía estadounidense ha sabido posicionarse positivamente adecuadamente en numerosos mercados, con productos de muy buena calidad y atractivo diseño, por no balbucir de que fue lo suficientemente índice como para alcanzar en el momento adecuado para colarse en nuestras casas.

iRobot, sin incautación, no está ni muchos menos sola en el mundillo de este tipo de aparatos. En numerosas estanterías (hasta en las virtuales de Amazon), se encuentra con la cabecera adecuadamente entrada Ecovacs, una firma de origen chino que todavía no ha conseguido quitarle el trono a la estadounidense en España y en otros muchos mercados, pero que campa a sus anchas en otras regiones europeas como por ejemplo Alemania, donde ya es número uno en ventas de robots inteligentes de aseo para el hogar.

Similar posición ocupa en su propia casa, China, donde la firma es líder indiscutible y cuenta con todo un despliegue de medios y oficinas para crear su atarazana. Su tono de aspiradoras recibe el nombre de Deebot y actualmente cuenta con un total de ocho modelos -en la web española solo hay cinco de ellos disponibles- con rangos de precios muy variados y funciones igualmente que van ganando en complejidad a medida que suben los euros. Interesantes son las que por otra parte de aspirar pasan la mopa, los modelos con patronímico OZMO, que cuentan con su propio sistema de agua integrado.

La ocupación de Ecovacs se centra de esta forma por unir inteligencia industrial con robots, sin descuidar siquiera el diseño del producto. En cuanto a lo primero, sus tecnologías le permiten crear aspiradoras cada vez más “listas”, que detectan por ejemplo el suelo que están limpiando -si va por tu salón y pisa una tapiz cambio su modo de anexión para desterrar mejor; generan mapas de nuestro hogar para asimilar cómo moverse y hacerlo de guisa más apto -es poco de lo que se siente especialmente orgullosa la firma, por la precisión que han conseguido con su tecnología Smart Navi Mapping-; y que están preparadas en algunos casos para integrarse con los aparatos de control inteligente de casa (como los altavoces con Alexa de Amazon, con los que tendrá soporte el próximo mes de diciembre mientras que para Google Home y Apple HomePod habrá que esperar al próximo año).

ecovacs app

No se olvidan del ampliación de un app para el móvil (para iOS y Android), habitable para todas las aspiradoras de la casa y que puedes encontrar en 22 idiomas distintos (incluido el castellano). Desde ella podrás comprobar qué zonas ha limpiado o decidir por ejemplo en qué habitaciones de la casa no quieres que entre, por citar solo dos funciones.

Por cierto, en caso de que te preocupe más tu privacidad posteriormente de la polémica de iRobot, debes asimilar que Ecovacs me dejó claro que siguen las leyes locales de protección de datos, que los mapas de rastreo están en el artefacto (y no en ninguna abundancia), y que los datos que sí maneja la firma nunca serán compartidos ni usados para percibir capital.

Como decía, el tema del diseño es igualmente importante para la marca, aunque reconocen que ha cobrado singular atención ahora que se van a ofrendar a expandirse por el Viejo Continente. “Los europeos son muy sensibles al diseño”, comentan medio en broma, medio en serio. Con el mercado teutónico en sus manos, los próximos objetivos pasan por inaugurar una oficina de diseño en la que seguro que se manejarán algunas de las unidades que me dejaron ver en sus oficinas (pero no fotografiar, lamentablemente): aspiradores mucho más compactos, con acabados congruo cuidados, incluidos con chasis de madera. Espero que no se quedan en meras ideas y alguna termine viendo la luz.

Después de explicarme cómo funcionan y limpian sus aspiradoras –hey, suena más entretenido de lo que parece, lo prometo-, la masa de Ecovacs me mostró otra de las zonas “prohibidas”: sus laboratorios de pruebas, un dominio en la que de nuevo no estaban permitidas las fotos, pero en la que pude ver los innumerables tests por los que estos aparatos pasan (de temperatura a electromagnetismo, pasando por habitaciones de obstáculos, y hasta un cuarto 100% incidental para el control de ruido que parecía más el estudio de compacto de algún cantante).

Como curiosidad respecto al tema del sonido, nos contaban que se alcahuetería de un aspecto muy importante en Asia, donde las casas son tan pequeñas que si el artefacto genera mucho ruido, directamente no lo compran. Debo asegurar que no me pareció que hicieran menos ruido que una Roomba -ni siquiera más que estas-, pero es complicado hacer una comparación sonora de pura memoria.

ecovacs peces

El paseo por la gigantesca sede me llevó igualmente a conocer su museo, el Robot Museum, un esquema libre al conocido y especialmente pensado para que acudan los más jóvenes. En este zona de exposición, donde una especie de humanoide te recibe y te da charla, se muestran, cómo no, los productos de Ecovacs y de nuevo se hace vestimenta de todas sus tecnologías.

ecovacs fotos

Hablando del androide, Ecovacs no solo hace aspiradoras. Es cierto que la marca, que se estableció formalmente en 2006, se estrenó con un dispositivo de este tipo y es del que más variedad tiene, pero actualmente igualmente es responsable de otros cacharros como el primer androide móvil del mundo para la purificación y humidificación del ambiente o el WINBOT 5, el primer robot limpiaventanas. También cuenta con un asistente de compras robotizado llamado Benebot, aún en ampliación y que Ecovacs desea colocar en un futuro cercano en los centros comerciales.

Y es que la inversión en ampliación e investigación es piedra angular de una firma de la que hablan con pasión Javen Lee, jerarca de diseño industrial de Ecovacs, o el mismísimo fundador de la empresa, Dong-Qi Qian. Tampoco Andreas Wahlich, director universal de la firma en Europa, se queda corto a la hora de presumir sobre todo lo que están haciendo en I+D. Precisamente a él le pedí que me diera tres claves de por qué Ecovacs es diferente a las demás firmas de robótica para el hogar y Wahlich lo tuvo claro: por su “integración de lo que de verdad preocupa al consumidor”; por su precio, congruo “competitivo para la calidad de producto” que ofrecen; y por su “investigación tecnológica, incluyendo el mapeo de casas”.

Finalmente mi paseo me llevó hasta un ocupación que no esperaba (ni estaba en la dietario): una parte de la taller donde se ubica la prisión de montaje, de nuevo un dominio donde las fotos están prohibidas y en las que cientos de personas trabajan sin refrigerio y casi unánimente, ataviados con sus gorros y sus batas (de diferentes colores, identificando así las zonas de trabajo). Todo un privilegio sobrevenir podido observar una actividad que por lo universal suele no estar a la horizonte de los extranjeros.

El gran heroína de batalla al que ahora se enfrenta Ecovacs, que desea coger fuerza en Europa y hasta dar el brinco al mercado norteamericano, es, como decía al inicio, la musculoso presencia que iRobot tiene en muchas regiones y la asociación tan musculoso que dicha marca ha conseguido crear con la imagen de los robots inteligentes para el hogar. Pasa un poco como con el iPad de Apple: mucha masa no dice que se va a comprar una tablet, comenta que se va a comprar “un iPad”, aunque el dispositivo no pertenezca a la casa de la manzana. Fenómeno parecido ocurre con las aspiradoras autónomas: muchos no dicen “quiero un robot inteligente de limpieza para el hogar”, directamente apuntan que quieren “una roomba”, independientemente de que pertenezca posteriormente a la marca o no.

Una vez que esta idea desaparezca de la cabecera de muchos y se conozca mejor la variedad existente, Ecovacs podrá moverse de guisa más cómoda y demostrar así todas esas ideas para mejorar el futuro del hogar que tiene en la cabecera. Y trillado lo trillado, no son pocas.


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