wgx4ffva6t5vo2s09pof.jpg

Cuatro maneras de salir airoso cuando te preguntan poco que no sabes en una entrevista de trabajo

Te has preparado la entrevista de trabajo con todo detalle. De repente, te hacen una pregunta sobre la que no tienes la último idea y llegan los sudores fríos y el estómago agarrotado. Que no cunda el pánico. Hay varias maneras de contestar sin que se note que no tenemos ni idea.

Los consejos no son nuestros. Han sido elaborados por Lily Zhang, una diestro en expansión gremial del MIT que se dedica precisamente a entrenar a licenciados recientes y jóvenes trabajadores en el arte de mejorar su trayectoria gremial.

En sinceridad no importa cuál sea la pregunta y por qué no sabemos la respuesta. Puede ser sencillamente una cuestión técnica que se nos escapa, un concepto del que nunca habíamos audición musitar, o una pregunta inesperada que nos bloquea porque no contábamos con ella. Estas son las opciones que tenemos:

Tómate tu tiempo

Antes de nadie, no te quedes en silencio. Haz conocer a tu interlocutor con un aire o una expresión del tipo: “Interesante pregunta. Deja que lo piense”. Tómate unos segundos para poner en orden tus pensamientos y tráfico de objetar de la mejor modo que puedas. Si no tienes ni idea puedes acontecer a los siguientes puntos.

Piensa en voz entrada

La anciano parte de las veces, las preguntas de los entrevistadores no buscan respuestas exactas, sino valorar tu reacción delante ellas y tu capacidad para afrontarlas. Trata de explicar los pensamientos que has tenido reflexionando sobre la cuestión.

Si por ejemplo te preguntan cuál es tu metodología de trabajo en un plan concreto y no tienes ningún tipo de metodología, tráfico de imaginar cómo sería ese procedimiento si lo tuvieras, y comparte los pasos que sigues en voz entrada. Ayuda instrumentar los pasos con números (En primer punto…) o con adverbios (Primero hago esto, posteriormente, hago esto otro, finalmente…). También es bueno teñir que la respuesta que estás dando depende mucho de la situación y del tipo de plan. Da a entender que eres flexible.

Redirecciona la pregunta

Si positivamente no tienes ni idea de la respuesta y no encuentras una modo racional de instrumentar una respuesta, tráfico de redireccionarla cerca de un radio en la que sí seas hábil.

Por ejemplo, si te preguntan cuál es tu experiencia en marketing digital en redes sociales y no tienes esa experiencia, no digas que no la tienes. Redirige la pregunta cerca de donde sí eres hábil con una nota de entusiasmo del tipo “Eso es precisamente lo que me gusta del puesto. Tengo experiencia en marketing de estos otros tipos y trabajar en redes sociales es una oportunidad estupenda para aplicar mi experiencia en un campo que está en pleno crecimiento”.

Ten a mano un comodín

Llegamos al zaguero supuesto. No solo no sabes objetar a la pregunta, es que ni te ves capaz de instrumentar nadie coherente ni redireccionarla a nadie con seguridad. Es la hora del comodín, una respuesta a prueba de fallos.

Esa respuesta no está escrita. Depende completamente del puesto y del entrevistador, pero generalmente siempre sigue la misma estructura. Comienza reconociendo brevemente que no sabes la respuesta exacta (el entrevistador no es idiota) y enlaza esa frase directamente con una respuesta entusiasta sobre lo que sabes de la compañía y lo que crees que puedes aportar en ese puesto de trabajo gracias a tu experiencia. Para que esta respuesta quede adecuadamente es preciso que estudies adecuadamente qué es lo que hace la compañía para la que vas a trabajar.

Antes de objetar a cualquier pregunta, piensa siempre en por qué el entrevistador te ha preguntado eso. Normalmente no buscan una respuesta directa, sino confirmar una percepción sobre ti. [The Muse vía Lifehacker]


Source link

deja tu opinion

Seguinos

Tecnoblog en las redes sociales