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Cómo se descubrió que la mejor manera de grabar a lomos de un tiburón es usar mantequilla de cacahuete

Foto: National Geographic

En 1986, el biólogo marino y documentalista Greg Marshall vio suceder a un tiburón con una rémora sujeta a su cuerpo y se le ocurrió que sujetar una pequeña cámara al cuerpo del animal sería la modo perfecta de estudiar su comportamiento sin molestarlo. Había nacido el esquema Crittercam.

Han pasado 30 primaveras de aquel encontronazo, y la cámara imaginada por Marshall ha imagen la vida de más de 70 especies de animales. No obstante, el equipo de técnicos de National Geographic encargado del dispositivo aún aprende trucos nuevos. El extremo de ellos implica una mantarraya y mantequilla de cacahuate.

Foto: National Geographic

Durante una disco en Bahía de Banderas, Mexico, el equipo se encontró con un problema. La ventosa que tan correctamente les había funcionado para pegar la cámara en focas, delfines o ballenas, no se pegaba de forma eficaz a las mantarrayas. Algunas se mantenían tres horas hasta que se soltaban y flotaban hasta la superficie, donde la tripulación puede rastrear su señal y recuperarlas, pero otras casi nada se quedaban sujetas unos minutos.

La razón es que estos enormes animales, como los tiburones, tienen la piel recubierta de unas diminutas protuberancias llamadas dentículos. Al tacto, esos dentículos dermales hacen que la piel sea áspera, como el papel de zapa, y crean un problema: La ventosa de la cámara no se adhiere correctamente.

Dentículos al microscopio: Foto: Wikipedia

Sin requisa, ¿por qué en algunos animales la cámara se sujeta con más firmeza que en otros? El equipo de National Geographic descubrió que la piel de las mantarrayas está recubierta de una mucosidad que es más profuso en unos ejemplares que en otros y que incrementa la añadidura.

Foto: National Geographic

Tras el descubrimiento, el equipo se puso a apañarse poco que replicara el sorpresa de la mucosidad, pero lo único que tenía a mano era mantequilla de cacahuate. En la primera prueba, la pasta elevó la añadidura de la cámara a seis horas ininterrumpidas.

Después de más de 30 inmersiones con éxito entre tiburones y mantarrayas, y aunque han probado con otras sustancias, la mantequilla de cacahuate sigue sin tener rival a la hora de adherir cámaras a grandes escualos. Es uno de esos trucos del oficio que lleva camino en hacerse universal para todos los documentalistas. [vía National Geographic]


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