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¿Cómo es posible que el fósil de un dinosaurio de 100 millones de años aun conserve perfectamente su piel?

Este fósil de un nodosaurio de 110 millones de abriles es actualmente exhibido en el Museo Royal Tyrrel en Alberta, Canadá. Crédito de la Fotografía y Copyright: Robert Clark/National Geographic

Una llamativa imagen de un dinosaurio “momificado” se volvió virulento este fin de semana a posteriori de que National Geographic difundiera la noticia de un herbívoro acorazado de 110 millones de abriles, una nueva especie de nodosaurio, cuyos exquisitos restos son exhibidos en el Museo Royal Tyrrel en Alberta, Canadá.

El atávico animal es, obviamente, un individuo extraordinario —no es solo unos cuantos huesos maltrechos, sino una criatura entera, transformada en piedra con trozos de tejido dócil aún conservados—. Cuando vi imágenes de la bestia, que fue fotografiada en la tiraje de junio de National Geographic, me dije que tenía que memorizar cómo es que pudo conservarse de esa modo —y incluso si es que existen otras “dinomomias” como esta—.

Llame entonces a Caleb Brown, uno de los paleontólogos que han estudiado el fósil desde que fue desenterrado de las arenas de alquitrán de Alberta en 2011.

Rápidamente enfatizó cuán singular era este individuo: “Este es uno de los dinosaurios mejor conservados del mundo”, dijo Brown. “La piel se compone de escalas individuales —con tipos de polígonos hexagonales u octagonales, intercalados con osteodermos, una especie de armadura—”.

Lo que lo diferencia es que cada uno de esos osteodermos posee una capa de queratina —el mismo material del que están hechas tus uñas—, la cual casi nunca se conserva.

Brown añadió que, oportuno a que su equipo no puede ver el apunte —porque este se encontraba debajo de cientos de kilos de carne de dinosaurio petrificada—, actualmente están usando un escáner TC (tomografía computarizada) para, en la medida de lo posible, analizar sus entrañas.

¿Cómo, entonces, este inmenso pedazo de carne se las arregló para eludir la descomposición por 110 millones de abriles? Obviamente, no podemos retroceder el tiempo para averiguarlo. Sin confiscación, el conocimiento del bullicio en el que el nodosaurio vivió y murió ha permitido a Brown y sus colegas reparar un escena similar.

De acuerdo con Brown, entre inicios y mediados del período Cretácico, Alberta podría poseer sido un zona muy diferente. “Un largo mar epicontinental se extendía desde el Golfo de México hasta el Océano Ártico —muy cálido y poco profundo—. La mayoría de dinosaurios que encontramos se conservan cerca de la costa, donde grandes sistemas fluviales enviaron cargas de sedimentos precipitadamente hacia el océano epicontinental, atrapando y fosilizando animales prehistóricos que murieron a lo largo del camino”.

Sin confiscación, este dinosaurio no fue antitético por la costa, donde habría comido vegeta les hojas verdes en un bullicio similar al de Everglades en Florida.

Por el contrario, fue hallado en altamar, en un antiguo fondo marino. “El animal fue conservado en un ambiente que no fue en el que vivió”, dijo Brown. “Debió haber estado viviendo sobre la superficie y luego se adentró al mar”, probablemente tras expirar.

Al momento en que su carcasa acorazada llegó al océano, el proceso de descomposición debería de poseer comenzado —trillones de germen destrozando sus célular y liberando gases nocivos—. Su cuerpo debería poseer empezado a inflarse como un holgado y hediondo tierra de carne, flotando a través del mar cálido y poco profundo. Hincharse y flotar, le llaman los biólogos marinos. La putrefacta “empanada” continuaría su alegre camino hasta que, eventualmente, poco provocaría que explote.

“En algún punto, debería haber estallado y hundido rápidamente”, dijo Brown. “Sabemos eso porque conservamos el cráter del impacto en donde fue encontrado”.

Luego de ser aplastado sin mayores ceremonias en el fondo marino, ya desinflado, el nodosaurio probablemente fue enterrado bajo una espesa capa de lodo, lo que le protegió de los carroñeros. Los bajos niveles de oxígeno en el fondo del océano pueden incluso poseer impedido su descomposición. Eventualmente, la bestia fue petrificándose de modo escalonado y minerales duros debieron ir reemplazando sus blandos tejidos. No obstante, de acuerdo con Brown, estos suaves pedazos no parecen haberse ido del todo.

“No se trata solo de la textura de la piel, algunos elementos orgánicos” aún se conservan, dijo Brown, agregando que no podía entrar en detalles acerca de la química de la “dinomomia” todavía, puesto que los resultados aún estaban pendientes de ser publicados. “La mayor parte del cuerpo se ha petrificado, mi coautor bromea al respecto y dice que está en un sarcófago”.

¿Hay otras “dinomomias”, esperando a ser desenterradas de los mares antiguos? Brown enfatiza que las condiciones que permitieron a este nodosaurio petrificarse por completo son extremadamente inusuales.

Más inusual incluso es que los humanos hundan sus palas en el preciso zona en el que estas criaturas yacen enterradas. Sin confiscación, no duda de que existen allá fuera más bestias petrificadas del período Cretácico, tragadas por la tierra mediante alguna extraña combinación de homicidio y física.

“Es casi seguro que hay más allá afuera”, dijo Brown, puntualizando que la momia nodosaurio fue descubierta por casualidad por un cirujano de equipo pesado, quien excavaba en una mina de Alberta para la compañía de energía Suncor. “Supongo que el mensaje que debemos extraer es —ya sea porque estés excavando una roca para cortar una carretera, una mina, lo que sea— mantente alerta por si encuentras uno de estos importantes fósiles”.


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