Cómo empezó el bulo de la colchoneta secreta carca ufológica en la Antártida

Desde que finalizara la Segunda Guerra Mundial comenzó a escucharse en todo el mundo un rumor que relacionaba a los nazis con la Antártida. Según muchos “historiadores y expertos”, Hitler habría construido una colchoneta secreta en el Polo Sur para desarrollar naves espaciales. Esto es completamente fingido.

Varias expediciones militares internacionales y libros publicados por conspiranoicos dieron origen al bulo que relaciona a los nazis con los platillos voladores, un rumor que ha sido estudiado al detalle por un geólogo marino y oceanógrafo de la universidad de Cambridge llamado Colin Summerhayes, como reportan desde Motherboard. El investigador se ha encargado de desmentir la posibilidad de que los nazis estuvieran desarrollando una flota de naves espaciales armadas en la Antártida.

¿Cómo nació el rumor de la colchoneta secreta carca en la Antártida?

No es ningún secreto que el tercer Reich ario estaba obsesionado con la exploración, la investigación científica y arqueológica. Después de todo, incluso su símbolo más importante, la esvástica, tienen un origen relacionado a culturas milenarias.

Los nazis se dedicaron a explorar en varias ocasiones el Ártico y el Polo Norte. De hecho, recientemente los rusos descubrieron una base secreta nazi en un archipiélago de islas muy al septentrión de Rusia, que se estima usaron como etapa climática y almacén de reliquias y documentos militares.

En enero de 1939 los nazis llevaron a punta una representación secreta en la Antártida. Desde entonces, muchos comenzaron a creer que habían dejado a un orden de soldados e ingenieros expertos dedicados a construir una colchoneta secreta.

Seis primaveras más tarde, dos meses posteriormente de finalizar la Segunda Guerra Mundial, llegó un submarino carca a una colchoneta naval en Mar del Plata, Argentina, lo que dio vida a nuevos rumores que aseguraban que Adolf Hitler no había muerto sino que se había escondido en este submarino para escapar y datar a su colchoneta secreta de la Antártida.

Para 1947 el rumor de que Hitler estaba vivo había desaparecido. No obstante, el ejército de los Estados Unidos había anunciado que llevaría a punta una representación marcial en la Antártida, la más amplio hasta la plazo. Un total de 4700 hombres, 33 aeronaves y 13 buques participaron en este control, el cual fue considerado “un intento del ejército norteamericano de destruir la base secreta nazi”. Los paranoicos de las conspiraciones creen que la representación fracasó porque el ejército invasor fue derrotado por las naves espaciales nazis, y por ello en el año 1958 Estados Unidos lanzó tres bombas atómicas sobre la colchoneta para finalizar el trabajo, encima de matar con los nazis de una vez por todas.

¿Qué ocurrió verdaderamente?

Toda la teoría conspiranoica relacionada a la colchoneta marcial ufológica secreta de los nazis en la Antártida nació basándose en rumores, especulaciones y muchos hechos sacados de contexto. Es cierto que algunos nazis escaparon con destino a la Argentina (y fueron atrapados con el paso de los primaveras), igualmente es cierto que Estados Unidos envió miles de soldados a la Antártida y que el polo sur fue bombardeado en 1958. No obstante, como explica Summerhayes, todo esto tiene su debida explicación.

La representación estadounidense de 1947 en la Antártida, emplazamiento “Operación Highjump”, se trató del control marcial más amplio nunca realizado en uno de los polos, con la intención de entrenar a las fuerzas armadas del país para intervenir en condiciones de frío extremo, preparándose delante una posible aniquilamiento con Rusia.

Las bombas atómicas que lanzaron en el Polo Sur en sinceridad fueron pruebas nucleares atmosféricas que se llevaron a punta a 2500 kilómetros del superficie donde, supuestamente, se encontraba la colchoneta secreta.

Por postrer, la única representación de exploración que llevaron a punta los nazis en la Antártida tenía como objetivo intentar controlar parte de ese circunscripción, con la finalidad de que Alemania no fuera desplazada de la industria de la caza de ballenas. Todas esas historias de naves espaciales nazis no son más que un bulo. [Colin Summerhayes (Hitler’s Antarctic base: the myth and the reality) vía Motherboard/Vice]


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