BQ Aquaris X, análisis. Review con características, precio y especificaciones.

Ganar en la grado media no es casquivana cuando implica dar en el clavo en el gran abano de posibilidades de quien no quiere ni mucho ni poco, pero por otra parte hay que destacar de alguna forma. BQ sigue apostando por la sencillez que les caracteriza desde un inicio y ahora la ha materializado en una doble propuesta, y tras probar a fondo uno de esos mellizos os traemos el estudio del BQ Aquaris X.

Lo que nos dejaron claro en su presentación es que lo que buscaban era destacar en la cámara, siendo ésta una de las pocas diferencias entre éste y el BQ Aquaris X Pro, entreambos del mismo tamaño y mismo procesador. Lo bueno: el puesto de campeón fotográfico en la grado media es una aspiración posible. Lo malo: es complicado sumar una buena cámara, sobre todo sin elevar el presupuesto. Veamos cómo queda en este y en otros aspectos el BQ Aquaris X.

BQ Aquaris X, especificaciones técnicas

BQ Aquaris X
Pantalla
Pantalla de 5,2 pulgadas Full HD (1080×1920 píxeles)
Procesador
Qualcomm Snapdragon 626 (octacore A53 a 2,2 GHz)
Tarjeta gráfica
GPU Adreno 506
RAM
3 GB
Memoria
32 GB+ microSD (hasta 256 GB)
Sistema eficaz
Android Nougat 7.1.1
Conectividad
4G LTE, Wifi 802.11b/g/n/ac doble bandada, Bluetooth 4.2 y NFCGPS y GLONASS (compatible con Galileo)
Batería
3.100 mAh
Cámara trasera
16 megapíxeles, f/2.0, flash doble tono AF detección de escalón, HDR utilitario, RAW Grabación de vídeo 4K
Cámara primero
8 megapíxeles, f/2.0
Destaca
Sensor de huellasUSB tipo-C, Quick Charge 3.0
Dimensiones y peso
146,5 x 72,7 x 7,9 milímetros, 153 gramos
Precio
279,90 euros

Diseño y construcción: más vale diseño conocido que cristal por conocer

En las primeras impresiones con este terminal y con su mellizo Pro, ya comentamos que una de las pocas diferencias se encontraba precisamente en el terminado. El Aquaris X no tiene la trasera de cristal, con lo que presenta un aspecto quizás más “tradicional” al acudir al policarbonato, pero por otro flanco más cómodo en cuanto a manchas y a la precaución al apoyarlo en cualquier superficie.

Bq Aquaris X Esquina

BQ quiso desmarcarse de los diseños clónicos al menos en algunas de sus series y, sobre todo desde aquel BQ Aquaris X5 que representaba la incursión del metal en la marca, hemos pasado una proceso y un intento por seguir las tendencias manteniendo el precio y cierta personalidad. En el Aquaris X nos encontramos con un smartphone cuyo diseño derrocha sencillez en el mejor de los sentidos: sobrio, en mate y con bordes suavizados.

Comparativa BQ Aquaris X5 y Aquaris X A la izquierda primero y trasera del BQ Aquaris X5, a la derecha las del Aquaris X. Algo más de pantalla en prácticamente el mismo espacio, aunque es evidente la osadía continuista en cuanto a diseño.

El profesor de huellas queda en la parte trasera, en una posición cómoda (el dedo cae ahí de forma natural) y manteniendo la cámara en la cantón superior izquierda. Podemos juntar cinco huellas distintas, aunque por la ubicación del profesor probablemente no necesitemos más de dos. Éste por otra parte funciona correctamente y con presteza, incluso poniéndolo a prueba inclinando el dedo o poniéndolo parcialmente.

De peso intermedio (ni fútil ni pesado), da sensación de robustez y resulta cómodo al agarre pese a no ser angosto. A eso ayudan esos bordes con ángulo suavizado que comentábamos, los cuales son la única parte metálica del chasis del teléfono (y es más que suficiente).

Pantalla: no faltan píxeles, pero sobra saturación y poco de situación

En ocasiones la prudencia es un descubrimiento en cuanto a a la experiencia final, y puede que sea el caso de la pantalla de estos terminales. Tanto el X como el X Pro integran una pantalla de 5,2 pulgadas IPS con resolución FullHD (1.080 x 1.920 píxeles, unos 424 píxeles por pulgada). Sin montarse en las “K”, no se echa en yerro nivel de detalle y siempre será una ayuda para mejorar la autonomía, aunque siquiera significa que sea la perfección.

Bq Aquaris X Uso

El buen diseño y un molesto uniforme imperante en todo el terminal (teníamos el molesto, pero lo hay en blanco rosado) ayudan a integrar una pantalla que deja al punto que situación en los bordes laterales, aunque los superior e inferior sí son poco más notables. El utilización del primero por parte de la pantalla es del 70%, mejorando muy tenuemente el que tenían sus antepasados el Aquaris X5 y X5 Plus (67,9%).

Quizás nos sepa a poco viendo los porcentajes que se ha apurado en la grado entrada este año, pero números diferente la verdad es que el primero no desentona y no nos da sensación constante de estar desaprovechándose, como si nos ocurría con el Moto G5 Plus (quizás por el auricular poco más discreto y la partida de gema/profesor en el borde inferior). Pero dejando esto a un flanco, la pantalla queda muy en cuanto a ángulo de visión y tiene una buena sensibilidad táctil.

BQ Aquaris X, pantalla al sol

La pantalla queda muy acertadamente en cuanto a brillo mayor, aunque el ajuste de brillo mecánico es poco irregular en iluminación media

El brillo mayor es de 650 nits, y números a parte es más que suficiente. El panel se porta muy acertadamente en este aspecto, y tanto en interiores como a pleno sol no hemos tenido problemas en la visualización. Eso si, el ajuste de brillo mecánico tiene un comportamiento poco irregular con luz media, respondiendo acertadamente en herido y entrada luz.

En cuanto a la viveza de los colores, este BQ mantiene la sustanciosa dosis de saturación de los colores que hemos pasado en otros terminales de la marca. No es excesiva, aunque siquiera encontramos ningún tipo de ajuste en este sentido para que el usufructuario pueda adecuarlo a sus preferencias. Y en cuanto a la temperatura quizás quede poco fría, pero está en el interior de lo habitual, sin azular blancos o dar sensación de mala calidad.

Rendimiento: no hay que sufrir lo postrer para ir acertadamente, pero podría ir mejor

Para los Aquaris X BQ ha optado por integrar el procesador Snapdragon 626 y quedarse en 3 GB de RAM. Procesador que asimismo integran otros móviles recientes como el Samsung Galaxy C7 y la proceso del Snapdragon 625 que vimos en el Huawei Nova Plus o el Samsung Galaxy A5 (2017).

Os dejamos los benchmarks para aquellos que lo tomáis como remisión. Al tratarse de un procesador relativamente nuevo, no hay disponibles aún demasiados tests de los smartphones que lo llevan, así que añadimos algunos con el Snapdragon 625 y 3 GB de RAM, poliedro que la proceso es ligera en cuanto a este componente y junto a esperar poca diferencia en cuanto a rendimiento.

BQ Aquaris X BQ Aquaris X Pro Samsung Galaxy C7 Pro Xiaomi Redmi Note 4X Moto G5 Plus
Procesador Snapdragon 626 Snapdragon 626 Snapdragon 626 Snapdragon 625 Snapdragon 625
RAM 3 GB 3 GB 3 GB 3 GB 3 GB
Antutu 60.123 73.050 67.540 61.454 64.388
Vellamo Browser: 3.354Multicore: 2.305Metal: 1.432 – – – Browser: – Multicore: – Metal: – Browser: 3.257Multicore: 1.800Metal: 1.283 Browser: 2.959Multicore: 1.935Metal: 1.482
Geekbench 4 (single/multi) 923/ 4.445 – / – – / – 822 / 3.034 827 / 3.993
PCMark Work 4.865 4.778 4.828
3DMark (Sling Shot Extreme) 466 461 463

Pero, ¿qué ocurre en el uso más allá de los números? Que en genérico el smartphone es capaz de ejecutar apps sin problemas (aquí haremos una excepción al charlar de la cámara), sólo con algún lag ocasional por ejemplo en el teclado de serie (GBoard, mejorando un poco instalando otro de terceros). Las transiciones del sistema se producen con normalidad y se porta acertadamente con apps multimedia y videojuegos (en Asphalt 8 el desempeño es correcto en las carreras, aunque durante la configuración le cuesta poco más cargar los fundamentos).

BQ Aquaris X

El manejo es relativamente fluido, aunque con un software poco modificado con respecto al de Google y tras probar el Moto G5 Plus aquí tienen ganancia de mejoría. Notaremos harto el calentamiento en los juegos y al usar la cámara sobre todo en la zona del profesor de huellas, siquiera hasta el punto de ser inquietante (quizás para tomarlo como señal de que la cámara necesita un refrigerio) y con una manguita se logra aislar lo suficiente como para que no moleste.

Software: Android parece, AOSP no es

El terminal nos viene con la última lectura apto del Android, Nougat 7.1.1. Como comentábamos antaño, en el caso de los BQ las modificaciones del software de taller son harto menores en comparación a las capas de personalización como EMUI o Touchwiz, de modo que la experiencia es harto cercana a un Android de taller.

BQ Aquaris X Así es como viene de taller el BQ Aquaris X. Salvo la de BQ Plus, no hay nulo más allá de las apps propias básicas y los servicios de Google. Eso sí, ninguna de éstas se podrá desinstalar.

No vemos por ejemplo la doble ventana, pero sí poco que nos resulta harto útil sobre todo si el desarrollador ha puesto de su parte: los menús contextuales sobre las apps tras presión mantenida. No se manejo de presión como el 3D Touch, sino de proseguir el tap sobre el icono hasta que se nos aparece un menú con opciones rápidas, tal y como “shazamear” poco, escribir una nueva nota o iniciar una conversación.

BQ Aquaris X Unas tienen más opciones que otras, pero en genérico estos menús vienen harto acertadamente y nos ahorran algunos taps.

Al cajón de aplicaciones se accede deslizando desde debajo y en este caso podemos no tener chico en pantalla y dejar sólo los táctiles. Eso sí, aunque nos hayamos familiarizado con el teléfono es harto habitual dar toques sin éxito en los chico, quizás faltaría ampliar la zona de contacto, y siquiera habría estado de más optar por la iluminación para atinar mejor cuando estamos en herido luz.

BQ Aquaris X

Otros aspectos aperos del software son la posibilidad de configurar la activación de la pantalla por doble toque y la pantalla circunstancia. Lo primero funciona perfectamente, y se agradece mucho cuando queremos ver la pantalla o desbloquearla con el móvil apoyado en una superficie sobre su parte trasera. La pantalla circunstancia es poco errática y en ocasiones nos ha costado un poco que se active al hacer el movimiento natural de alzar el móvil y mirar.

Cámara: no es el talón de Aquiles, pero siquiera es el trono de Zeus

Como decíamos al inicio, la cámara fue de lo más destacado en la presentación de los Aquaris X, siendo uno de los principales puntos diferenciales. Integran un sensor desigual, siendo un Samsung 2LZ con Dual Pixel en el caso del X Pro y un Sony IMX298 en el caso del X, y que esto debería ser uno de los puntos importantes en la votación si se dudaba entre uno u otro (de modo que el usufructuario puntilloso en este sentido en principio debería irse al Pro).

Bq Aquaris X

A yerro de comprobar lo del Pro, la experiencia con la cámara del BQ Aquaris X ha sido más o menos la esperada en un smartphone de grado media con pocas sorpresas, por ejemplo comparando con la del Moto G5 Plus. Sale airosa cuando la luz es exuberante y la app da bastantes posibilidades para el usufructuario que pesquisa ir más allá del disparo mecánico, pero el enfoque y el ruido serán nuestros principales enemigos.

Empezando por las posibilidades y ajustes de la cámara y la app, ésta dispone de tres modos de disparo para fotografías (manual, mecánico y escenas), y en ocasiones el manual nos puede ayudar a mejorar un poco el resultado. También tenemos cuatro secciones repartidas en pestañas correspondientes a los modos “Panorámica”, “Foto”, “Vídeo” y “Motions” (cámara lenta y time-lapse), con las opciones para cada uno de ellos a la derecha al flanco del gema de disparar.

BQ Aquaris X: app de cámara De izquierda a derecha y de hacia lo alto a debajo: modo vídeo, modo manual, cámara primero y modo escenas.

La navegación es harto intuitiva y cómoda (quizás lo sería poco más si las secciones estuviesen en un gema próximo al disparador en vez de en pestañas). En el caso de las fotografías o “Motions” tendremos los modos a nominar en la cantón superior derecha del campo de visión, y según en qué modo y cámara estemos nos aparecerán controles de deslizamiento para exposición o meta belleza.

Vale la pena consagrar unos minutos a explorarla y quedarnos con cómo se accede a cada opción, poliedro que aunque no es compleja puede ocurrir fundamentos con los que no estemos familiarizados.

BQ Aquaris X, ajustes de cámara Además de ver las opciones de la app, conviene asimismo entrar en los ajustes para poder personalizarlos a nuestro alegría. Por ejemplo, desactivando el sonido del obturador, activando la copia en RAW o añadiendo la cicerone para autofotos.

En buena luz la cámara se porta, aunque el enfoque necesitará un buen contraste incluso bloqueándolo. Con la tolerancia f/2.0 se logran macros harto decentes siempre y cuando no nos encontremos en interiores con iluminación media-baja (aquí la lucha con el enfoque se encarniza), pero la secreto está sobre todo en acudir al enfoque manual si lo que queremos es conquistar el mayor desenfoque y ahorrarnos tiempo.

BQ Aquaris X, enfoque Cuando el contraste es bajo, el enfoque mecánico no asegura acertadamente ni siquiera forzándolo. En manual podemos conseguir el mayor desenfoque a la mínima distancia focal sin problemas (y de paso ajustar exposición y otros parámetros).
BQ Aquaris X Dos instantáneas en las mismas condiciones con el modo mecánico. En el primer caso no logramos que nos enfoque lo que queremos, en el segundo (derecha) no tenemos problemas.

En exteriores con media luz logra defenderse harto, incluso cuando el sol empieza a esconderse o a salir. Eso sí, en estos puntos de último iluminación el ruido sale muy pronto (sobre todo se ve en los cielos), y la pérdida de detalle siquiera se hace demasiado de rogar, aunque esto es poco más global en cámaras de este rango.

Algo muy útil para quienes buscamos poco más es que podemos ajustar en qué resolución queremos disparar y si queremos que la cámara guarde el RAW por otra parte del JPG. Esto se agradece sobre todo si no nos gusta el fútil post-procesado mecánico y preferimos editarlo a nuestro alegría (y asimismo nos permite ver la preferencia del fabricante en cuanto al post-procesado). En nuestro caso hemos constante poco más de saturación, exposición y temperatura editando el RAW según nuestras preferencias.

BQ Aquaris X

Además tenemos un modo manual que puede sernos de utilidad sobre todo si queremos intentar largas exposiciones o ajustar la luz a nuestro criterio, pudiéndose ajustar balanceo de blancos, ISO, velocidad de obturación y el enfoque. Aquí lo único que habría que mejorar (harto importante sobre todo en los primeros momentos con el terminal) es que hubiese una instinto preliminar fiel del resultado al ajustar los parámetros, poliedro que esto no se muestra siempre a tiempo auténtico y luego nos encontramos las sorpresas de nuestro mal ajuste manual en el carrete (con fotos quemadas o subexpuestas).

BQ Aquaris X Arriba disparo en mecánico, debajo en manual. Si queremos hacer una macro y hay suficiente luz (si es que no nos atrevemos a ajustar más allá del enfoque), mucho mejor optar por el modo manual.

En mecánico los colores quedan tenuemente apagados, pero nulo bajo y que puede corregirse sin problemas sin ni siquiera acudir al RAW (con el editor de serie, Fotos, o cualquier otra app). Se echa de menos este poquito de viveza en los colores asimismo en interiores, donde la honradez se va para dejarle el lado al ruido en iluminaciones medias-bajas, no obstante las macro las salva harto acertadamente.

Además del modo manual, otro solicitud que ofrece esta app es la posibilidad de usar el HDR, que en este caso está apto en dos grados (HDR y HDR+). El procesado es harto agresivo si optamos por el HDR+, quedando normalmente los bordes demasiado marcados, aunque el HDR es más suave y puede talego poco más de saturación, compensando por otra parte la yerro de iluminación o la ligera sub-exposición que el procesado crea en algunas ocasiones (eso sí, esto hace que se vea más el ruido).

BQ Aquaris X: comparativa de fotografías en automático, HDR y HDR+ Cuando se manejo de hojas y fundamentos similares suele compensar al menos el HDR.
BQ Aquaris X: comparativa de fotografías en automático, HDR y HDR+ Para retratos el HDR+ suele ser demasiado exagerado (por otra parte de suelen salir sombras similares al meta viñeta). Para escenas con luz media o herido luz el HDR puede ayudar a compensar la iluminación.

¿Y los selfies?

La cámara primero no sorprende pero para acertadamente, poliedro que da el resultado que junto a esperar de un sensor último (8 megapíxeles) como es habitual. También tenemos opción de disparar en HDR, aunque lo que obtenemos es parejo a lo de la trasera y la acentuación de los bordes y sombras no suele respaldar, sino todo lo contrario.

BQ Aquaris X, cámara frontal

Como comentábamos antaño, por otra parte tenemos un ajuste para “belleza”, que como suele ocurrir hace una especie de pulido al rostro y añade un plus de brillo, con un tratamiento menos agresivo que el que veíamos por ejemplo en ZTE (que agranda fanales y estrecha cara). Además, el ajuste puede desactivarse del todo si no nos interesa añadirlo al disparo.

Bq Aquaris X Frontal Distintos grados del ajuste de “belleza”. Menos exagerado que el que hemos pasado en otros terminales, sobre todo puliendo imperfecciones y no cambiando la morfología de las facciones y los fanales.

Las autofotos se salvan harto a excepción de en herido luz, manteniendo el nivel de honradez incluso a media tarde cuando la luz del sol empieza a escasear. En interiores poco iluminados es donde más flojea, aunque hay que rememorar que el Aquaris X incorpora flash primero y el resultado con él es harto satisfactorio en cuanto a que ayuda a recuperar la honradez perdida, eliminar el ruido y deja un tono cálido en el rostro que no se logra con otros flashes más agresivos.

Vídeo: un repaso irresoluto

La calidad del vídeo es similar a la de las fotografías en mecánico: con buena luz se defienden, especialmente si tiramos de 4K, y con poco menos de luz (cielos nublados, atardecer, interiores sobre todo), tenemos tomas con harto poco detalle (sobre todo si recurrimos al teleobjetivo). A servicio insistir que nos da opción de aprender en más o menos calidad según modo y cámara, pudiendo ajustar asimismo los frames por segundo en determinadas ocasiones.

¿Y el 4K? Las “K” siempre lucen en la epíteto, pero no siempre son lo mejor. En este caso el 4K fuerza un poco más el contraste intentando sacar poco más de detalle, pero mejoría poco el resultado en 1080p si no estamos a pleno sol, con subexposición y sin obtener más detalle tanto en plano genérico como en teleobjetivo. La captura de sonido funciona relativamente acertadamente en genérico, aunque hemos notado alguna distorsión puntual, y lo que sí ayuda tenuemente es activar el estabilizador (electrónico) para vídeo, así que compensa irnos a los ajustes y dejarlo así en delante.

Esta vídeo en 4K es poco harto puntilloso en cualquier terminal, y es donde la app se pone más a prueba. Al aprender nos hemos antitético un bug por el que queda un situación verde (o como si duplicásemos la imagen) que no debería aparecer y que queda en el vídeo resultante. Por este motivo y por un fútil lag, sí necesita alguna pequeña corrección.

En los timelapses y cámaras lentas tenemos un resultado equivalente al modo habitual en cuanto a calidad. Basta con irnos a “Motions” y nominar en qué modo deseamos aprender, y podemos ajustar asimismo la calidad de la captura así como cada cuántos segundos toma una imagen en el timelapse (que podemos hacer asimismo con la primero) o los frames por segundo en la cámara lenta. En cuanto a sencillez y ejecución ninguna pega.

Autonomía: sacando pecho sin operación bikini

Si con la cámara teníamos uno de los puntos más mejorables del terminal, con la autonomía tenemos uno de los mejores. El Aquaris X monta una conjunto de 3.100 mAh, la misma que el X Pro y 100 mAh último que la de los X5 (pese a ser móviles con un poco más de grosor), pero este documento es una mera apreciación que en efectividad no se refleja en la experiencia.

Bq Aquaris X Bateria

Con un uso harto puntilloso el terminal nos llega a sujetar la trayecto, haciendo que incluso podamos permitirnos el fastuosidad de no sufrir una conjunto externa. Un uso que conlleve, por ejemplo, más horas en datos que en wifi, escuchar música desde el propio altavoz y alguna sesión de cámara, por lo que en el caso contrario (más wifi y consultas de redes sociales) tendremos una duración de más de un día casi de forma asegurada, sobrepasando las cinco horas de pantalla.

BQ Aquaris X

La conjunto se carga de 0% a 100% en una hora y 44 minutos

A esto se le añade la delantera de que incorpora carga rápida, pudiendo advenir del 0% al 100% en una hora y 44 minutos (cargando con el terminal sofocado). Además de esta carga (que incorpora el cargador de serie) tenemos USB tipo-C, que siempre se agradece harto a la hora de conectarlo.

BQ Aquaris X

Audio: conservar el jack sigue siendo buena osadía

Volvemos a las notas mejorables con el tema de la gala, poliedro que por varios motivos es un aspecto a mejorar mucho para el futuro sucesor. Tenemos el altavoz en el borde inferior, como los Galaxy S o los iPhones, lo cual conlleva como suele ser habitual que lo tapemos en ocasiones al agarrar el teléfono horizontalmente, aunque teniendo una mínima precaución al principio acabamos acostumbrando la mano a holgar un poco en esta zona.

BQ Aquaris X

La calidad del audio es insulso en genérico, con un sonido “enlatado” sin exigencia de subir a volúmenes altos (con un grosor mayor aproximativo de 112,7 decibelios). Optar a auriculares cuando podamos siempre será una opción que nos compense a nivel de calidad, por lo que el punto flojo parece en este caso el altavoz y no el DAC.

Comentar a este respecto que en BQ de momento mantienen el jack de 3,5 milímetros, así que no nos tocará agenciárselas altavoces o auriculares inalámbricos si no los tenemos.

Bq Aquaris X

BQ Aquaris X, la opinión de Xataka

La proceso de BQ en cuanto al diseño de los terminales se hace muy diploma en estos dos últimos mellizos, dándonos a quienes nos sentimos más cómodos con trasera de policarbonato una opción con este Aquaris X con un terminado muy bueno (y atún, según se mire). De hecho, se nos olvida harto que podrían haberle sacado un mejor ratio pantalla/primero al tener un resultado tan uniforme y sencillo en ambas caras, chapeau aquí.

Una caridad que descompensen aspectos como la cámara y el audio, sobre todo cuando el primero fue uno de los más destacados en su presentación. No pasa el corte de los usuarios que en el interior de querer poco intermedio quieren lo mayor en fotografía en el interior de lo posible, pero se defiende y vale de sobra para redes sociales.

Bq Aquaris X App

Un móvil que asimismo es una opción a considerar si no somos amigos de las capas de personalización agresivas, poliedro que depositario harto acertadamente la apariencia de Android de taller (sin serlo) y por otra parte tiene algún añadido interesante como el de los menús contextuales que hemos comentado. La pantalla asimismo nos deja muy buenas sensaciones, con el plus subyacente de que al ser FullHD probablemente esté contribuyendo a esa trascendental autonomía (inmediato con el procesador y demás fundamentos).

El BQ Aquaris X es una alternativa si buscamos un terminal de grado media que esté a la prestigio en cuanto a rendimiento y si lo que priorizamos es la autonomía

El BQ Aquaris X es pues una alternativa si buscamos un terminal de grado media que esté a la prestigio en cuanto a rendimiento y si lo que priorizamos es la autonomía, pero no tanto si queremos un terminal contenido o uno que destaque en audio, como lo hacen otros terminales de grado media como el Alcatel Idol 4S.

También si queremos poco por debajo de los 300 euros, ya que el precio es de 279 euros, quedando por debajo de otros como el Samsung Galaxy A5 y empatado con el Moto G5 Plus (entreambos con misma RAM pero con procesador tenuemente inferior). Aunque en nuestra opinión el precio podría ajustarse poco más, según nuestra experiencia con él.

7.8

Diseño8

Pantalla8,25

Rendimiento7,5

Cámara7,5

Software7,5

Autonomía8,5

A servicio

  • La pantalla se ve muy acertadamente en cualquier situación
  • Es cómodo en mano y relativamente fútil
  • Buen diseño y construcción
  • Buena autonomía: se nos olvida coger la conjunto externa y tiene carga rápida

En contra

  • La cámara queda poco por debajo de las expectativas y la app necesita una revisión
  • El audio es insulso
  • Software: aquí harto acertadamente, pero sólo “dar un toque” para comentar que es una caridad que con un software tan aparentemente íntegro no tengamos la fluidez que cabría esperar (y haya algún obstrucción de vez en cuando)

El terminal ha sido cedido para la prueba por parte de BQ. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.


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